Menor de edad habría ejecutado el ataque contra gerente financiero de universidad quiteña
Un adolescente de 17 años sería el autor material del homicidio de Santiago Ávalos, mientras compañeros de trabajo lo espiaban desde dentro de la institución, revela la pesquisa en Quito.

Menor de edad habría ejecutado el ataque contra gerente financiero de universidad quiteña
El homicidio de Santiago David Ávalos Páez, ejecutivo de 42 años de la Universidad de Las Américas (UDLA), fue perpetrado el 11 de junio pasado mediante un ataque armado cuando el profesional retornaba a su vivienda. La investigación judicial expone una red de complicidad que involucra a colegas de la víctima y a un sicario de corta edad.
Los fiscales sostienen que el plan no surgió del hampa común, sino que fue gestado desde las oficinas administrativas del centro de estudios. El eje de la conspiración sería Galo O. G., de 44 años, quien ocupaba el puesto de director de Operaciones. Bajo su mando laboraban varios de los imputados.
La tensión entre Galo O. y Ávalos habría comenzado en marzo, cuando el fallecido inició auditorías sobre los gastos de la entidad. Como responsable de las finanzas, Ávalos debía autorizar las compras institucionales, una función que le otorgaba visibilidad sobre el manejo de fondos.
El espionaje quedó registrado en las cintas de videovigilancia. El 8 de junio, María del Carmen S. V. (36) y Juan Pablo G. O. (24) aparecen en el estacionamiento subterráneo tres, capturando imágenes del Nissan plateado de Ávalos en la cochera 273. El 10 de junio, Galo O. y María del Carmen repitieron la maniobra en el mismo sector.
Juan Carlos G. T. (36), otro auxiliar operativo, también habría colaborado verificando la presencia del automóvil de la víctima en los parqueos.
El 11 de junio, Josselyn Lisbeth V. C. (28) contrató un vehículo de transporte compartido desde el exterior del local nocturno La Mimosa, en la zona norte de la urbe. Llevaba puesta una prenda oscura con ribetes turquesa. Indicó al operador que debía recoger a alguien en Carapungo.
Allí abordó un muchacho esbelto con abrigo negro y capucha. Se trataba de C.D.E.L., de 17 años, quien saludó a la mujer con un "hola mami". Ambos indicaron como destino final los alrededores de la universidad. A las 16:09, descendieron del carro y recorrieron a pie los exteriores del recinto académico.
Momentos después, una motocicleta tipo pantanera, pintada de negro con blanco, se apostó metros antes de la salida de autos. El motociclista vestía casco oscuro, buzo color crema y pantalón azul.
Dentro del campus, a las 18:10, Ávalos descendió al garaje y conversó con Galo O. y un chofer de la casa de estudios. El fallecido le exigió a Galo O. un documento pendiente, mientras este miraba su teléfono móvil sin desviar la vista.
Paralelamente, las cámaras muestran a María del Carmen S. rondando cerca de Ávalos y registrando imágenes. A las 18:18, el gerente financiero partió en su Nissan. En la vía pública, el adolescente se subió a la motocicleta y emprendió la persecución.
Al día siguiente del crimen, los uniformados analizaron las grabaciones junto a Fausto H., encargado de la seguridad del plantel, quien ya había advertido conductas sospechosas de empleados del área de Operaciones.
_Fuente: Primicias_
Source: Google News CL — Santiago