Fiscalía ecuatoriana vincula a cinco adultos y un menor en asesinato de gerente universitario en Quito
Cinco adultos y un adolescente de 17 años fueron procesados por el homicidio de Santiago Ávalos, gerente de la Universidad de Las Américas. La Fiscalía sostiene que el crimen fue planificado desde la institución por conflictos relacionados con auditorías internas.
Fiscalía ecuatoriana vincula a cinco adultos y un menor en asesinato de gerente universitario en Quito
La Fiscalía General del Estado de Ecuador formuló cargos contra cinco personas mayores de edad y un joven de 17 años por el homicidio de Santiago David Ávalos Páez, quien se desempeñaba como gerente administrativo financiero de la Universidad de Las Américas (UDLA), asesinado el pasado 11 de junio en la capital.
El crimen ocurrió cuando la víctima circulaba por la avenida Oswaldo Guayasamín, en el sector oriental de Quito. Desde entonces, las autoridades han construido una hipótesis que apunta a una planificación previa desde el interior de la propia casa de estudios.
Según la acusación, Galo Hernán Osorio Góngora —quien ocupaba el cargo de director de Operaciones en la UDLA— habría actuado como autor mediato. María del Carmen Salcedo Valdivieso y Josselyn Lisbeth Villarreal Carvajal fueron señaladas como presuntas coautoras. Juan Pablo Guaminga Oña y Juan Carlos Guadalupe Tipán, ambos empleados de la institución, fueron vinculados como presuntos cómplices. El adolescente, cuya identidad resguarda la ley, sería quien habría efectuado los disparos.
La tesis del Ministerio Público indica que Osorio mantenía fricciones con Ávalos debido a las auditorías que este último realizaba sobre órdenes de compra y trámites administrativos. La preocupación, según la Fiscalía, radicaba en que dichas revisiones podrían detectar irregularidades en la gestión.
Durante la audiencia de formulación de cargos, se reveló que varios de los implicados habrían fotografiado el vehículo de Ávalos y monitoreado sus movimientos dentro del campus. Un día antes del ataque, Osorio y Salcedo habrían ingresado al estacionamiento para captar imágenes del auto de la víctima. El mismo día del homicidio, Salcedo habría tomado nuevas fotografías mientras Ávalos se desplazaba desde su oficina hacia el ascensor.
La reconstrucción señala que Villarreal llegó a los exteriores de la universidad junto al menor, utilizando un servicio de transporte solicitado mediante la aplicación InDrive. Posteriormente, una motocicleta negra habría seguido a Ávalos hasta el lugar donde fue ultimado.
Para sustentar su teoría, la Fiscalía presentó material de videovigilancia, análisis de comunicaciones telefónicas, registros de geolocalización, inspecciones técnicas y declaraciones recabadas durante la pesquisa.
Los abogados defensores cuestionaron los argumentos del persecutor. El representante de Osorio argumentó que no existen pruebas que lo vinculen directamente con el menor señalado como autor material, y señaló la ausencia de pagos, mensajes, llamadas o el arma homicida. Las defensas de Salcedo y Villarreal, por su parte, afirmaron que la Fiscalía especula sobre la supuesta toma y envío de fotografías.
El juez de la causa ordenó prisión preventiva para Osorio, Salcedo y Villarreal. Guaminga y Guadalupe deberán cumplir medidas sustitutivas, entre ellas comparecencias periódicas ante la autoridad y la restricción de salida del territorio nacional. El adolescente permanece en internamiento preventivo bajo la competencia de la Justicia Juvenil.
La instrucción fiscal se extenderá por 90 días, plazo en el que el Ministerio Público deberá fortalecer los elementos de convicción presentados.
Fuente: Primicias
Source: Google News CL — Santiago