Tráfico de drogas aumenta un 13% en Gipuzkoa y el foco se centra en la frontera de Irun

La Fiscalía de Gipuzkoa incoó 416 procedimientos por delitos contra la salud pública el año pasado, un 13% más en dos años. El paso fronterizo de Irun concentra el tránsito hacia Francia y Europa.

Tráfico de drogas aumenta un 13% en Gipuzkoa y el foco se centra en la frontera de Irun

Irun y la frontera vasca, punto caliente del narcotráfico hacia Europa

La Fiscalía de Gipuzkoa abrió el año pasado 416 procedimientos por delitos contra la salud pública, lo que representa un incremento del 13% en dos años, según recoge diariovasco.com a partir de la memoria anual del Ministerio Público del País Vasco. Los casos que llegan a los tribunales constituyen, según los propios fiscales, apenas la punta del iceberg de una actividad clandestina que se ve agravada por la posición fronteriza del territorio.

La nueva fiscal jefe de Gipuzkoa, Mercedes Bautista, lanzó la voz de alerta en mayo, pocas semanas después de asumir el cargo. Bautista señaló que existe «mucho tráfico de droga transfronterizo» del que se detecta «muy poco», una actividad que, según explicó, se produce «a gran escala» a través de Irun hacia Hendaia y Biriatu. A su juicio, esa realidad hace necesario reforzar la cooperación internacional con Francia. La preocupación de Bautista queda ahora recogida en la memoria de la Fiscalía del País Vasco.

125 kilos de cocaína en un doble fondo

Los controles aleatorios en la muga —la frontera vasca— arrojan resultados de forma esporádica. El pasado 28 de enero, los nervios de un ciudadano británico despertaron las sospechas de los agentes cuando intentaba cruzar la frontera en una furgoneta. El vehículo ocultaba 125 kilos de cocaína en un doble fondo.

Gipuzkoa funciona como corredor estratégico para el traslado de hachís, cannabis y cocaína desde la Península Ibérica hacia otros países europeos. Sin embargo, una parte de la sustancia permanece en el territorio. Entre los casos más relevantes figura una investigación abierta en el Tribunal de Instancia de Donostia por el transporte de cocaína desde el sur de España hasta Gipuzkoa para su distribución local. La operación concluyó con tres personas investigadas y la incautación de 12 kilos de cocaína ocultos en un vehículo.

Una Orden Europea para registrar un domicilio en Hendaia

La memoria de la Fiscalía subraya el «creciente número de investigaciones» con repercusión transfronteriza y exige una «adecuada coordinación» con la Fiscalía de Cooperación Internacional. Uno de estos procedimientos se tramita en el Juzgado de Instrucción número 3 de Irun. El investigado es un ciudadano español con domicilio en Hendaia al que se intervinieron, en territorio español, 2,9 kilos de hachís y 25 kilos brutos de anfetamina. Para poder registrar su vivienda al otro lado de la frontera fue necesario emitir una Orden Europea de Investigación.

Los procedimientos que alcanzan la Audiencia Provincial permiten identificar qué sustancias protagonizan las investigaciones por narcotráfico. La anfetamina encabeza la lista con 21 procedimientos, dos de ellos especialmente graves. La cocaína ocupa el segundo lugar con 19 causas, muy por encima del MDMA —principio activo del éxtasis—, presente en tres expedientes, y de la ketamina y la heroína, que aparecen en una causa cada una. En algunos procedimientos «se combinan varias drogas de grave daño a la salud», según detalla el texto fiscal.

Cinco condenas por asociaciones de consumo de cannabis

La Audiencia Provincial ha resuelto también cinco procedimientos relacionados con asociaciones de consumo de cannabis, todos con sentencias condenatorias. Se trata de una realidad diferente a las grandes operaciones de tráfico, pero que contribuye igualmente al volumen de asuntos relacionados con las drogas que llegan a los tribunales guipuzcoanos.

La Fiscalía destaca además el «alto número de causas» vinculadas a plantaciones de cannabis, tanto al aire libre como en interior, principalmente en pabellones, naves industriales o caseríos abandonados. El miércoles trascendió que la Ertzaintza retiró un centenar de plantas de marihuana en tres fincas rurales del municipio de Lemoiz. Cuatro personas fueron investigadas por sendos delitos contra la salud pública, según informó el Departamento vasco de Seguridad.

El debate sobre el THC y los 'grow shops'

Quienes son investigados por el cultivo de cannabis alegan con frecuencia que sus plantas presentan una concentración baja de THC —el principal componente psicoactivo— y que, por tanto, se trata de cáñamo industrial o de cultivo de cannabidiol, no de droga. La Fiscalía rechaza este argumento y recuerda que el carácter fiscalizado del cannabis «no depende de su porcentaje de THC».

La planta de cannabis figura como estupefaciente en la Lista I de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes. En consecuencia, una vez acreditado que se trata de cannabis con toxicidad, su condición de sustancia fiscalizada no queda supeditada a alcanzar una determinada concentración de THC.

El Tribunal Supremo ha reiterado este criterio en la sentencia 750/2023, de 11 de octubre. La resolución establece que los derivados del cannabis se obtienen directamente de la planta mediante procesos como el secado o el prensado, sin que sea necesaria una transformación química que aísle el THC del resto de componentes. El principio activo, por tanto, no aparece en estado puro y su concentración puede variar, sin que ese porcentaje determine por sí solo si la sustancia queda sometida a fiscalización. Que una planta contenga poco THC no la excluye automáticamente del control como estupefaciente.

La memoria de la Fiscalía recoge asimismo dudas sobre la venta de productos en los denominados 'grow shops', establecimientos que comercializan materiales y suministros para el cultivo, cuya actividad se sitúa en una zona gris que los fiscales siguen de cerca.

Source: Google News ES — Crime (es)