Covite denuncia 33 actos de apoyo a presos de ETA en fiestas veraniegas, 26 con aval institucional

Covite ha documentado 33 actos de apoyo a ETA vinculados a fiestas populares del País Vasco y Navarra en verano de 2026, 26 de ellos con respaldo de ayuntamientos.

Covite denuncia 33 actos de apoyo a presos de ETA en fiestas veraniegas, 26 con aval institucional

Covite registra 33 actos de enaltecimiento a ETA en fiestas de verano, la mayoría con cobertura municipal

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha documentado 33 actos de apoyo a ETA directamente ligados a las fiestas populares de distintas localidades del País Vasco y Navarra durante el verano de 2026, según informa El Mundo. De esos 33 actos, 26 contaron con "respaldo, cobertura o permisividad activa" de instituciones públicas, principalmente ayuntamientos, a través de su inclusión en programas oficiales de fiestas, su celebración en espacios municipales o la exhibición de símbolos de apoyo a miembros de ETA en edificios públicos. La cifra engloba tanto actos ya celebrados como otros previstos en programas oficiales para los próximos días.

Más allá de los 33 actos vinculados a las celebraciones estivales, Covite ha registrado un total de 77 casos de legitimación del terrorismo de ETA desde el inicio del verano. Entre ellos figuran manifestaciones para reclamar la excarcelación de presos de ETA, comidas y brindis en su apoyo, pancartas y banderas de Sare —asociación de apoyo a presos de la organización terrorista—, homenajes individualizados a terroristas y actos en los que se presenta a los miembros de ETA como «presos políticos» o personas injustamente represaliadas.

Casos concretos documentados

El colectivo detalla varios ejemplos. En Irún (Guipúzcoa), durante las hogueras de San Juan, se quemó una maqueta de la cárcel de Martutene al grito de "¡Destrozad las cárceles!" y se homenajeó a los miembros de ETA Iratxe Sorzabal y Fermín Vila, con participación de menores en el acto.

En Azpeitia (Guipúzcoa), el programa oficial de fiestas incluyó una concentración para exigir la excarcelación de presos de ETA y la promoción de un acto en favor de Gotzon Aramburu, condenado por el asesinato del guardia civil Antonio Molina y por herir gravemente a su compañero Juan Aguilar.

En Villabona (Guipúzcoa) se instalaron pancartas para reclamar la libertad de Juan Carlos Besance, condenado por el asesinato de José Javier Múgica Astibia. En otras 14 localidades, los actos de apoyo formaban parte del programa oficial de fiestas.

La presidenta de Covite denuncia una estrategia sostenida

«Un verano más, la izquierda abertzale se apropia de los espacios festivos para blanquear a los terroristas de ETA, reclamar su impunidad y transmitir a las nuevas generaciones una visión completamente distorsionada de nuestra historia reciente», afirma la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez. «El mensaje que se difunde es que quienes asesinaron, hirieron, secuestraron, extorsionaron y amenazaron durante décadas fueron víctimas de una injusticia y no responsables de gravísimos delitos de terrorismo», añade.

Para Covite, resulta especialmente grave que muchos de estos actos se repitan año tras año, en los mismos municipios y con el mismo respaldo institucional, sin consecuencia alguna. «La impunidad está consolidando estas prácticas como una parte supuestamente normal de las fiestas. No son hechos espontáneos ni aislados: responden a una estrategia sostenida en el tiempo para mantener la legitimidad social de ETA y presentar a sus miembros como referentes políticos y morales», señala Ordóñez.

La campaña del Gobierno vasco, sin efecto

A finales de 2025, la consejera de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco, María Jesús San José, anunció campañas de concienciación dirigidas especialmente a jóvenes para evitar actos de humillación a las víctimas durante las fiestas. Este verano, su departamento ha difundido la campaña Tengamos la fiesta en paz, con llamamientos genéricos contra conductas de exclusión, discursos violentos y humillación a las víctimas.

«A la vista de los datos, la campaña no ha tenido ninguna efectividad, por lo menos en cuanto a la humillación a las víctimas del terrorismo se refiere», denuncia Ordóñez. «Una campaña de concienciación resulta completamente vacía cuando hay ayuntamientos que, al mismo tiempo, incluyen en sus programas oficiales manifestaciones, comidas y brindis para reclamar la impunidad de los terroristas».

Covite considera especialmente preocupante que la campaña no haya ido acompañada de instrucciones claras a los ayuntamientos para impedir que programas y espacios municipales sean utilizados para legitimar a ETA. «Si el Gobierno vasco fuera coherente con su propia campaña, exigiría a todos los consistorios que retiraran inmediatamente cualquier acto de apoyo a terroristas de sus programas oficiales y actuaría ante quienes se negaran a hacerlo», sostiene la presidenta del colectivo.

Régimen sancionador pendiente de aprobación

El colectivo reprocha al Gobierno vasco que siga sin aprobar el régimen sancionador administrativo propuesto por las asociaciones de víctimas del terrorismo con representación en el Consejo Vasco de Participación. Dicho régimen está destinado a perseguir las manifestaciones públicas de exaltación de ETA y de humillación a sus víctimas.

La propuesta toma como referencia el mecanismo ya previsto en la Ley 9/2023, de 28 de septiembre, de Memoria Histórica y Democrática de Euskadi, que permite sancionar administrativamente la exhibición pública de elementos de exaltación de la dictadura franquista. Desde Covite argumentan que, si existe ese instrumento para el franquismo, no existe razón para no aplicar uno equivalente frente al enaltecimiento de ETA.

«El Gobierno vasco lleva demasiado tiempo buscando excusas, encargando informes y anunciando que estudia la cuestión. Mientras tanto, los actos se repiten todos los años con total impunidad», concluye Ordóñez.

Source: El Mundo

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