Futuro incierto del jefe anticorrupción de la UCO ante su ascenso a coronel
Interior debe decidir si el teniente coronel Balas sigue al frente del caso Koldo tras su ascenso. El juez Moreno y la Fiscalía reclaman su continuidad en la UCO.

Interior sopesa cómo mantener al jefe anticorrupción de la UCO tras su ascenso
El Ministerio del Interior tiene pendiente una decisión de calado: determinar el destino del teniente coronel Antonio Balas, responsable del departamento anticorrupción de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Según informa El País, su ascenso a coronel —cuya publicación en el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa es inminente— implica, en principio, su salida de la unidad y el abandono de las investigaciones que lidera.
El ascenso estaba previsto de antemano: Balas ocupa el sexto puesto en el escalafón de tenientes coroneles a los que correspondía alcanzar el rango de coronel a partir del 1 de julio. Sin embargo, el momento en que se produce complica la decisión. Su promoción llega apenas dos meses después de que una investigación encabezada por él derivara en la imputación de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y de su número dos, el teniente general Manuel Llamas, por presuntas presiones sobre la unidad para obstaculizar pesquisas que afectan al PSOE y al entorno familiar del presidente Pedro Sánchez.
La petición del juez Moreno, factor determinante
El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno y el fiscal del caso Koldo, Luis Pastor, han solicitado formalmente que Balas permanezca al frente de las investigaciones del caso Koldo —que examina una supuesta trama de corrupción en el Ministerio de Transportes durante la etapa del exministro José Luis Ábalos—. En sus escritos, el magistrado subrayó que el departamento anticorrupción reclamaba que el oficial se mantuviera en su puesto "por el tiempo necesario" para concluir las pesquisas, dado su "papel relevante" en la investigación de las presuntas irregularidades de Ábalos y de su exasesor Koldo García.
Fuentes del instituto armado consultadas por El País consideran que esa petición hace casi inevitable que Balas continúe en la UCO durante un período, al menos, por los términos empleados por el juez y el fiscal en sus escritos.
La vía de la comisión de servicios
Desde el punto de vista administrativo, la solución más directa sería mantener a Balas mediante una comisión de servicios, figura que permite asignar temporalmente a un agente un puesto distinto al que le correspondería por rango. La Guardia Civil ya ha recurrido a este mecanismo en los últimos meses con otros dos tenientes coroneles de la UCO —al frente de los departamentos de cibercriminalidad y de narcotráfico—, quienes permanecieron en sus puestos durante meses pese a haber ascendido a coronel. Las comisiones de servicio tienen una duración máxima de un año, aunque pueden prorrogarse en casos excepcionales.
La petición del juez Moreno deberá superar, no obstante, varios trámites internos. El coronel Pedro Merino, jefe de la UCO, debe emitir un informe sobre la conveniencia de la continuidad del mando y elevarlo a la Jefatura de Policía Judicial. Esta, a su vez, tiene que emitir su propio informe. El máximo responsable de esa jefatura es el general Alfonso López Malo, antiguo jefe de la UCO cuya declaración como testigo en el caso Leire Díez reforzó los indicios sobre presuntas presiones recibidas por agentes de la unidad. En casos similares, este doble trámite suele resolverse favorablemente. La decisión final, sin embargo, recae en el Estado Mayor, que dirige la política de personal del instituto. "Se conceden muchas comisiones de servicios cada año", señala una de las fuentes consultadas, que da por hecho que también se le concederá a Balas.
Dos escenarios posibles para la estructura del departamento
La Guardia Civil tiene ante sí dos opciones. La primera es mantener a Balas al frente del departamento anticorrupción sin convocar un concurso para cubrir la plaza que dejaría vacante, de modo que seguiría dirigiendo todas las investigaciones en curso y las que surgieran durante la comisión de servicios.
La segunda opción consiste en limitar su continuidad a las investigaciones para las que los jueces hayan solicitado formalmente su presencia. Hasta ahora solo ha trascendido la petición del magistrado del caso Koldo, pero Balas también encabeza las pesquisas del caso Leire Díez —bajo la dirección del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz— y la que instruye un juez de Madrid sobre Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, entre otras.
En ese supuesto, la Guardia Civil convocaría un concurso para cubrir la jefatura del departamento, y el nuevo mando asumiría el resto de investigaciones y las que surgieran en adelante. El resultado sería la coexistencia de dos jefes para un mismo departamento, una situación que, en opinión de las fuentes consultadas, podría generar tensiones internas. Esas mismas fuentes señalan que ya se ha sondeado a algunos tenientes coroneles para conocer si estarían dispuestos a presentar su candidatura en caso de que la plaza se ofertara, sin que ninguno haya mostrado interés por el momento.
El vídeo que lo puso en el foco mediático
Balas adquirió relevancia pública en mayo del año pasado, cuando salió a la luz una grabación en la que la exmilitante socialista Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset intentaban convencer al empresario vasco Alejandro Hamlyn —investigado por la Guardia Civil— para que les facilitara información comprometedora sobre el teniente coronel. En esa grabación se escuchaba a Díez afirmar: "Si Balas está muerto, mejor".
Source: El País