Menor implicado en el crimen de Manresa ya había apuñalado a un camarero un mes antes
Uno de los dos detenidos por el homicidio de Carles Vilajosana en Manresa salió hace un mes de un centro de internamiento con múltiples antecedentes policiales.

Antecedentes del menor detenido por el crimen de Manresa: "Sin decirme nada, me apuñaló"
Según Google News ES — Crime (es), uno de los dos menores detenidos por el homicidio de Carles Vilajosana en Manresa (Barcelona) tenía ya un largo historial policial antes de la noche del crimen. Pere O., de 15 años, había ingresado en mayo pasado en un centro de internamiento, acusado de robo violento, tentativa de homicidio y lesiones. Hacía aproximadamente un mes que había salido de ese centro cuando fue detenido de nuevo, en la madrugada del martes, por su presunta participación en la pelea en la que murió Vilajosana, de 45 años.
La víctima mortal de esa madrugada fue acuchillada presuntamente por Otman A., de 16 años, el otro menor detenido. El juez ha decretado el ingreso en centro cerrado para ambos jóvenes, uno de ellos con tratamiento terapéutico añadido.
El testimonio del camarero agredido en abril
Jordi, camarero del bar de bocadillos D1D2 de Manresa, cuenta su historia desde detrás del mostrador. La noche del 8 de abril, pasadas las once, recogía la terraza cuando dos chicos se le acercaron. "Medio giraron la cara para que no les pillara la cámara de seguridad", recuerda. Uno de ellos pateó un contenedor sin motivo y arrojó al suelo varias botellas de vidrio. Cuando Jordi les recriminó la actitud, la respuesta fue inmediata. "Le dije: ¿dónde vas? Y entonces se acercó a mí con el puño en alto y, sin decirme nada, me apuñaló aquí en el brazo izquierdo", relata el trabajador.
Lo que Jordi creyó en un primer momento que era una navaja resultó ser "un destornillador de estrella", según le informó después la policía, que encontró el arma cerca del lugar. El objeto penetró cuatro centímetros en el brazo. Jordi entró sangrando en el bar y pidió auxilio. "Tuve el reflejo, o el instinto, de dar un salto hacia atrás. Si llega a ser un poco más a la derecha, el muerto sería yo", afirma, señalando la pequeña marca roja que conserva cerca del hombro como única secuela visible.
Historial policial y entorno delincuencial
Fuentes policiales detallan que Pere O. acumula tres detenciones previas por robo con violencia, tentativa de homicidio, sustracción de vehículo y conducción sin permiso. El caso del ataque al camarero figura asimismo en sus diligencias judiciales. Su compañero, Otman A., está vinculado por la Policía catalana a robos de motocicletas y al robo violento de un teléfono móvil. Ambos, según las mismas fuentes policiales, se mueven en ambientes delincuenciales y son habituales de un edificio ocupado en la ciudad.
El homicidio de Vilajosana durante la fiesta mayor
El crimen de Carles Vilajosana ha conmovido a Manresa. El hombre, padre de dos hijos, participaba activamente en la vida social de la comarca del Bages. La investigación apunta a que Vilajosana acudió al correfoc que cerraba la fiesta mayor y se interpuso en una primera pelea para separar a los dos menores de otro grupo. Horas más tarde, cuando regresaba a casa junto a sus amigos, volvieron a cruzarse con los jóvenes. Según los testigos que han declarado ante los Mossos d'Esquadra, Pere O. lanzó un cono contra ellos, lo que desencadenó el enfrentamiento. Fue entonces cuando Otman A. clavó presuntamente una navaja en el pecho a Vilajosana. La descripción que aportaron los testigos permitió a los Mossos identificar y localizar a ambos menores.
"Lo que no puede ser es que entren por una puerta y salgan por la otra"
Jordi reconoce que en los meses posteriores al ataque evitó indagar en el proceso judicial contra su agresor. "Los primeros días iba mirando de un sitio para otro. Yo sobre todo quiero vivir tranquilo", dice. El camarero no sabe si en algún momento se ha cruzado con Pere O. desde entonces, dado que el agresor llevaba la cara cubierta durante el ataque y no podría reconocerle. La segunda detención del menor se produjo a apenas 150 metros de la puerta del bar, una proximidad que no pasa inadvertida para Jordi. "Lo que no puede ser es que entren por una puerta y salgan por la otra", lamenta.
Source: Google News ES — Crime (es)