Tribunal de Ávila abre investigación por el incendio de Burgohondo: posibles delitos ambientales
Un juzgado de Ávila investiga el incendio forestal de Burgohondo, uno de los más graves de España, por indicios de delitos ambientales y forestales.

Juzgado de Ávila abre diligencias por el incendio forestal de Burgohondo
La Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ávila ha incoado diligencias previas para investigar el incendio de Burgohondo, uno de los más devastadores de la historia reciente de España, según informa Google News ES — Crime (es). El tribunal actúa ante indicios de posibles delitos de incendio forestal y contra el medio ambiente.
El TSJ de Castilla y León comunicó este miércoles que la apertura de la investigación se produjo tras examinar el atestado inicial elaborado por el SEPRONA de la Guardia Civil. El órgano judicial ha recibido además alrededor de medio centenar de denuncias presentadas por afectados.
Durante la instrucción, el tribunal llevará a cabo las diligencias necesarias para determinar el origen del fuego, las circunstancias en que se produjo y las posibles responsabilidades derivadas de los hechos.
Dos detenidos por uso de maquinaria pesada en zona prohibida
Poco después de declararse el incendio, la Guardia Civil detuvo a una persona e investigó a otra por haber utilizado maquinaria pesada en una zona vedada durante una ola de calor. Uno de ellos es el propietario de la máquina y el otro su operario.
La fiscal delegada de Medio Ambiente e Incendios Forestales en Castilla y León, María del Carmen Barberán, explicó en agosto a RTVE Castilla y León que ambos podrían ser responsables: "El operario, en el caso de que tenga conocimiento de que no podía hacerlo, por mucho que la orden de tu jefe sea esa, está por encima la orden de la administración de que no puedes realizar esos trabajos".
En caso de probarse su responsabilidad por imprudencia, los imputados podrían enfrentarse a penas de entre 5 y 10 años de prisión.
Un incendio de consecuencias excepcionales
El fuego se declaró el 22 de julio y arrasó 37.818 hectáreas, según la última estimación de la Junta de Castilla y León. Afectó a una veintena de municipios de los valles del Alberche, Tierra de Pinares y el Alto Tiétar, obligó al desalojo de cerca de 40.000 personas y al confinamiento de otras 10.000.
Entre los daños medioambientales destaca la destrucción de la Reserva Natural del Valle de Iruelas, que alberga una de las colonias de buitre negro más importantes de Europa. El portal del plan INFOCAL de la Junta mantiene el incendio como "controlado" y señala como causa probable una negligencia.
Source: Google News ES — Crime (es)