Víctima de policía condenado por maltrato en Granada: "Empezó el mayor calvario de mi vida"
Maribel, psicóloga de 53 años, relata cómo su exmarido, subinspector de policía local, la acosó durante años con medios tecnológicos tras el divorcio. El agente ingresó en prisión en julio tras ser condenado a 29 meses.

Subinspector de policía local ingresa en prisión tras años de acoso tecnológico a su exmujer e hijas
Maribel, psicóloga de 53 años, se divorció en 2022 del subinspector de policía local Víctor G. B. Cuando le pidió que abandonara el domicilio familiar, comenzó lo que ella describe como el peor periodo de su vida. Según informa elpais.com, el agente ingresó en prisión en Granada en julio, tras ser condenado a 29 meses por delitos de violencia habitual y menoscabo psíquico. Entre la primera denuncia, presentada en julio de 2023, y el inicio de la condena, el exmarido se valió de sus conocimientos policiales para vigilarla y acosarla de forma sistemática, quebrantando en reiteradas ocasiones la orden de alejamiento impuesta por el juez.
"Le dije que recogiera sus cosas y saliera de mi casa… Entonces empezó el mayor calvario de mi vida", declara Maribel, que ha reunido el valor para contar su historia una vez que Víctor G. B. comenzó a cumplir condena.
Una relación de tres décadas que se fue deteriorando
La pareja contrajo matrimonio en 1992. Maribel describe la relación como "siempre complicada, aunque no siempre fue mal". El punto de inflexión, según relata, llegó con el nacimiento de la segunda hija, momento en que ella adaptó su trayectoria profesional a la de su marido, que trabajaba como policía local en Motril, en la provincia de Granada. Para no generar tensiones, buscó empleo en un geriátrico de esa localidad costera.
Casi veinte años después, Maribel decidió trasladarse a la capital y ampliar su formación. La reacción de Víctor, según su relato, fue inmediata: "se empezó a disparar". Cuando ella leyó su tesis doctoral en 2017 y obtuvo la calificación de sobresaliente Cum Laude, él respondió con la frase: "Te has salido con la tuya", en lugar de felicitarla. La sentencia recoge que a partir de ese momento se agravaron "las conductas de control, celos y menosprecio hacia su persona".
Maribel ya contemplaba entonces el divorcio y llegó a preparar el convenio regulador. Él prometió tratamiento y cambio. Ella aceptó no formalizarlo, pero impuso una condición: liquidar la sociedad de gananciales. "No estaba dispuesta a perder lo que era mío. Y accedió", recuerda. Hoy lamenta no haber acelerado el proceso.
La sentencia señala que "durante la convivencia, el acusado mostraba comportamientos agresivos —golpeando mobiliario, lanzando objetos— y mantenía una actitud despectiva y hostil también hacia sus hijas".
Vigilancia tecnológica y quebrantamientos continuados de la orden de alejamiento
Víctor abandonó el domicilio en septiembre de 2022. Desde entonces, el calvario al que se refiere Maribel tomó forma con un despliegue de medios que ella atribuye a los conocimientos técnicos del agente. A pesar de que cambiaba la cerradura en repetidas ocasiones, él continuaba accediendo a la vivienda. Le sustraía objetos o los cambiaba de lugar. Cuando Maribel instaló cámaras de vigilancia, él las inutilizaba cortando el suministro eléctrico. Además, le colocó un localizador GPS en el vehículo que le permitía conocer su posición en todo momento.
"Intentaba generarme miedo y que pareciera una desquiciada de cara a los demás. Para él era como un juego de ajedrez en el que él movía ficha y yo tenía que adivinar. Si yo le ganaba la jugada, entonces se envenenaba y se vengaba", describe Maribel.
Entre los episodios que enumera figura el día en que el exmarido envió a un hombre vestido como él para atemorizarla. La lista de quebrantamientos de la orden de alejamiento y de seguimientos es, según ella, demasiado extensa. Víctor G. B. mantiene actualmente siete causas judiciales pendientes vinculadas a Maribel, además de otras tres relacionadas con asuntos profesionales: una presunta organización criminal investigada en la Policía Local de Granada en la que, según las últimas pesquisas, figura como actor relevante.
Las hijas, también víctimas recogidas en la sentencia
La resolución judicial reconoce como hecho probado que "la hija mayor, desde su infancia, ha presenciado episodios de violencia verbal y psicológica ejercidos por su padre hacia su madre, y ha sido objeto de numerosos gritos e insultos tales como inútil, guarra, no vas a llegar a nada". La hija menor declaró ante la jueza que, durante un fin de semana con su padre, la dejó en lo que ella denominó "la cueva" —la vivienda paterna— "sin comida, teléfono, pasando frío y aislada de sus amigos".
Maribel recuerda con amargura el impacto sobre su hija mayor: "Se ha perdido una época muy bonita, la universitaria. Ha vivido ese tiempo encerrada en una vivienda, también con cámaras, y eso no se me va a olvidar. Sus amigos han sido excepcionales, pero no ha vivido esa etapa como le correspondía".
Una psicóloga que reconoce haber recibido desamparo institucional
Como profesional, Maribel lleva años trabajando con víctimas de violencia de género. Esa experiencia, afirma, le ha proporcionado herramientas para resistir. "Mi profesión me ha protegido de que él acabara conmigo", explica. Sin embargo, considera que esa misma condición la ha perjudicado en el ámbito judicial.
"Llevo muchos años de forense, siempre mi trabajo se ha respetado y se ha valorado mucho. Esperaba respaldo porque, en cierto modo, era mi entorno. Lo que no me esperaba era lo contrario", lamenta. Añade que llegó a percibir que sus denuncias eran vistas como una carga: "Fui viendo que al juzgado lo que le molestaba era que denunciara porque era más trabajo".
A pesar del desgaste acumulado durante años, Maribel procuró mantenerse centrada. Recibió tratamiento de sus propios colegas y trató de anticiparse a los movimientos del exmarido. Maribel agradece la labor desempeñada por la Guardia Civil y la Policía Nacional a lo largo del proceso.
El recurso de la sentencia ante la Audiencia Provincial fue el paso que condujo finalmente al ingreso en prisión del subinspector.
Source: Google News ES — Crime (es)