Buzo ucraniano detenido en Croacia por sabotaje al Nord Stream trabajaba en película de Hollywood
Volodímir Zhuravliov fue arrestado en Pula mientras asesoraba un filme protagonizado por Sean Penn y Adrien Brody sobre el propio atentado.

Detenido en el rodaje de la película sobre el Nord Stream mientras era buscado por el sabotaje
Según Google News ES — Crime (es), las autoridades croatas han arrestado al buzo ucraniano Volodímir Zhuravliov en la ciudad de Pula, donde trabajaba como asesor técnico en un rodaje de Hollywood sobre el atentado contra los gasoductos Nord Stream. El film, titulado 'Snake Island', está protagonizado por Adrien Brody y Sean Penn bajo la dirección de Doug Liman. La detención tuvo lugar el pasado miércoles en virtud de una orden de detención europea emitida por Alemania.
Zhuravliov es ciudadano ucraniano, buzo profesional e instructor de submarinismo con trayectoria vinculada a escuelas de buceo en Kiev. La Fiscalía General alemana lo acusa de haber acoplado explosivos en los gasoductos junto con otros buzos, en el atentado de septiembre de 2022 que dejó fuera de servicio el Nord Stream 2. Los cargos incluyen atentado con explosivos, sabotaje anticonstitucional y destrucción de infraestructuras.
El tribunal croata de Pula ordenó prisión preventiva «de cara a su extradición» a Alemania, argumentando «riesgo de fuga», tras el interrogatorio llevado a cabo por un fiscal público. En sus primeras declaraciones, el sospechoso ha negado cualquier relación con la inteligencia rusa.
Segunda detención, mismo sospechoso
Esta no es la primera vez que Zhuravliov es arrestado por los mismos hechos. Las autoridades polacas lo habían detenido previamente por su presunta participación en la destrucción de los gasoductos, pero se negaron a extraditarlo y lo pusieron en libertad. El argumento esgrimido fue que cualquier ataque ucraniano de ese tipo habría constituido un acto legítimo de guerra y no un delito. Desde Polonia viajó libremente a Croacia, donde fue contratado como asesor en la producción cinematográfica.
Los investigadores alemanes trabajan sobre la hipótesis de que Zhuravliov no actuó en nombre de ninguna agencia de inteligencia rusa, sino que fue reclutado como mercenario para esa operación específica, dadas su formación y experiencia en submarinismo, a cambio de una compensación económica.
El cerco se estrecha sobre el equipo de buzos
La detención de Zhuravliov es la segunda en el marco de la investigación alemana sobre el sabotaje al Nord Stream. El presunto líder del grupo, Serhii Kuznetsov, exoficial ucraniano, fue capturado de vacaciones en Italia en agosto de 2025 y extraditado posteriormente a Alemania. A finales de junio pasado, la Fiscalía Federal formuló oficialmente cargos de complicidad en un crimen de guerra por atacar objetivos civiles, además de provocar una explosión, destruir propiedades y perturbar servicios públicos.
Los fiscales alemanes sostienen que los planes para el sabotaje se desarrollaron en nombre de agencias estatales ucranianas con el objetivo de impedir que Rusia presionara a Alemania durante el conflicto y utilizara los ingresos del gas para financiar la guerra. La policía danesa y sueca suspendió sus investigaciones en 2024, pero Alemania continuó la pesquisa siguiendo una pista ucraniana desde 2023. Los tribunales alemanes han asumido jurisdicción sobre el caso porque los gasoductos dañados finalizan en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, y su pérdida afectó directamente a la seguridad energética e interior del país.
Infraestructura valorada en 12.000 millones de euros
El Nord Stream 2, cuya destrucción se investiga, representaba una inversión de aproximadamente 12.000 millones de euros. La mitad fue financiada por la rusa Gazprom y el resto se distribuyó entre cinco grandes energéticas europeas —Engie, OMV, Shell, Uniper y Wintershall— con una aportación de 950 millones cada una. El gasoducto estaba finalizando su construcción en el momento del atentado y nunca llegó a entrar en funcionamiento.
Rusia había detenido el suministro de gas a través del Nord Stream poco antes del ataque, presumiblemente como respuesta a las sanciones occidentales impuestas tras la invasión de Ucrania. La destrucción del gasoducto eliminó la dependencia energética alemana respecto a Moscú, pero sumió a la economía alemana en una crisis de la que todavía no ha logrado recuperarse plenamente.
La acusación alemana sostiene además que los presuntos patrocinadores ucranianos planeaban también volar el gasoducto TurkStream, que transporta gas ruso a Turquía a través del Mar Negro, aunque ese plan no llegó a ejecutarse.
Source: Google News ES — Crime (es)