Asesinato del ganadero Toño Otero en Ribadesella: un año sin culpable

El crimen del ganadero de Ribadesella Toño Otero Toraño, hallado muerto a golpes en su casa el 12 de septiembre de 2025, sigue sin resolver un año después.

Asesinato del ganadero Toño Otero en Ribadesella: un año sin culpable

Un año sin respuesta: el asesinato de Toño Otero sigue impune en Ribadesella

Según Google News ES — Crime (es), a punto de cumplirse el primer aniversario del crimen, el asesinato del ganadero de Ribadesella Antonio "Toño" Otero Toraño continúa sin autor conocido. El hombre de 60 años fue golpeado mortalmente en su casa de Cuevas del Agua el 12 de septiembre de 2025, a mediodía y en plena temporada turística.

En el domicilio se encontraban su pareja, Mar Berjón, y la hermana de esta, Magdalena. Ambas declararon ante la Guardia Civil que dos individuos encapuchados habían irrumpido en la vivienda y agredido a Otero sin mediar palabra. La cuñada llamó al 112 poco después de las doce del mediodía, cuando la víctima aún daba signos de vida. Los sanitarios no pudieron hacer nada por él. Murió en la casería en la que apenas había puesto un pie fuera, volcado por entero en su ganado.

Ningún testigo vio a los dos encapuchados que describieron las mujeres. Nadie escuchó ni presenció nada en los alrededores, y no existía evidencia material que situara a esas dos personas en Cuevas del Agua.

La hermana cambia su versión

Pocos días después del crimen, Magdalena se presentó voluntariamente en el cuartel de la Guardia Civil de Gijón —donde reside— y aportó una declaración diferente a la inicial, con matices de peso: aseguró tener sospechas de que su propia hermana podía estar implicada en el homicidio.

«Yo estaba en el piso de arriba descansando y no vi ni escuché nada, pero cuando bajé me encontré a mi cuñado completamente ensangrentado, solo decía con un hilo de voz 'Magda, Magda, Magda', mientras me apretaba mucho las manos. A Mar ni la miraba...», declaró. Respecto a los encapuchados, reconoció que no los había visto ella directamente: «Pero en un primer momento con los nervios de todo lo que había pasado dije que le habían matado dos encapuchados», añadió. Llegó a señalar que su hermana le habría dicho que «estuviera tranquila que la maza del queso ya estaba lavada».

La autopsia determinó que Otero había recibido golpes violentos en la cabeza con un objeto contundente, lesiones compatibles con el útil de cocina con el que Mar Berjón estaba elaborando queso poco antes del ataque.

Vacas requisadas y vida rehecha

La escena en Cuevas del Agua ha cambiado considerablemente en los últimos doce meses. Veinte días después del crimen, el Principado de Asturias requisó el ganado y el resto de animales de la finca ante el estado de presunta desatención en que se encontraban. El Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil abrió una investigación a la viuda por un presunto delito contra la fauna. Los vecinos señalaron que no había sacado a los terneros de la cuadra en tres semanas.

Mar Berjón continúa viviendo en la casería y mantiene desde hace tiempo una relación con otro ganadero del Oriente de Asturias. Según la información recogida, esta persona y su hija habrían sido los únicos que prestaron ayuda a la viuda en las tareas de la ganadería mientras esta mantuvo el ganado en su poder. Ese nuevo rumbo vital le habría generado distanciamiento con su hermana Magdalena.

«Yo a Toño le quería como a un hermano, el prubín tuvo muy mala suerte de acabar así...», comentó Magdalena al periódico El Comercio poco después de la muerte. Actualmente reside en una localidad de León, habiendo puesto distancia física respecto a su hermana y al lugar de los hechos.

La investigación avanza bajo secreto de sumario

La Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil —la misma que resolvió recientemente el crimen por encargo de Emiliano 'el Panameño' en Llanera, con cinco detenidos en prisión provisional— sigue trabajando en el caso. El juzgado mantiene el secreto de sumario para preservar las pruebas e indicios acumulados durante el último año.

De acuerdo con la información que ha podido conocer El Comercio, el cerco en torno al autor o autores materiales del crimen se ha ido estrechando, con una vía principal de investigación que avanza sin descanso.

En el propio pueblo, la alarma cedió pronto. «En el pueblo los vecinos nunca tuvimos miedo porque desde el principio nos pareció que esos señores encapuchados no existían y por lo tanto no nos iban a venir a asaltar a casa...», afirman en Cuevas del Agua, donde el sobresalto de aquel 12 de septiembre dejó paso rápidamente a la rutina cotidiana.

Source: Google News ES — Crime (es)

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