Guerra de bandas en Middlesbrough: nueve muertos, 17 detenidos y más de 200 policías desplegados
Una persecución kamikaze en la autopista A66 desató una ola de violencia entre bandas en el noreste de Inglaterra. Nueve personas han muerto y 17 han sido detenidas.

Persecución mortal en la A66 desata violencia de bandas en el noreste de Inglaterra
Más de 200 agentes —desde detectives hasta equipos de respuesta armada— han sido desplegados en Middlesbrough, en el noreste de Inglaterra, para contener una escalada de violencia entre bandas criminales que ha dejado nueve muertos en menos de dos semanas. Así lo recoge Google News ES — Crime (es), que cita el detonante: el sábado 22 de agosto, cinco jóvenes a bordo de un Volkswagen Passat con matrícula falsa se adentraron en sentido contrario por la autopista A66 mientras huían de la policía y chocaron frontalmente contra un vehículo de refuerzo policial. Los cinco ocupantes del Passat, de entre 17 y 23 años, y los dos agentes del coche de patrulla fallecieron en el acto.
De joyriders a peones del crimen organizado
Los primeros indicios apuntaban a que los jóvenes eran joyriders: participantes de una tendencia viral en TikTok que consiste en robar un vehículo o clonar una matrícula, provocar una persecución policial y grabarla para publicarla en redes sociales en busca de notoriedad. Sin embargo, la investigación dio un giro cuando los agentes detectaron vínculos con el crimen organizado.
El mismo sábado del accidente, antes de la persecución fatal, un Volvo XC60 con matrícula clonada había embestido varias viviendas, entre ellas la del padre de uno de los jóvenes fallecidos. En los días siguientes se produjo una cadena de actos violentos: el miércoles, un incendio intencionado en una casa mató a una mujer de 34 años y a su sobrina de 7 —la familia niega cualquier relación con las bandas—; el jueves, un hombre de 39 años fue apuñalado en plena calle en Eston y quedó en estado grave; esa misma tarde, un vehículo embistió la fachada de una vivienda en South Bank; y entrada la noche ardieron varios coches durante una vigilia en memoria de uno de los fallecidos. Todos estos escenarios —South Bank, Eston, Grangetown— se encuentran en un radio de kilómetro y medio respecto al punto donde se originó la persecución del Passat.
Antecedentes penales y 17 detenidos
La policía estableció que cuatro de los cinco joyriders fallecidos contaban con antecedentes por robo de vehículos, conducción peligrosa, delitos de drogas y alteración del orden público, y que figuraban en las bases de datos de inteligencia sobre crimen organizado local. A raíz de la investigación, 17 personas de entre 17 y 61 años fueron detenidas por pertenencia a bandas dedicadas al tráfico de armas y de drogas de tipo A y B.
Las organizaciones criminales reclutan a joyriders y explotan esta subcultura de conducción temeraria para sus propios fines: les pagan para robar vehículos de alta gama o clonar matrículas, embestir casas de rivales, intimidar a enemigos o generar persecuciones policiales como distracción mientras operan en otras zonas. Los vehículos también se utilizan para transportar droga o armas y posteriormente se venden por piezas o se incendian.
Se cree que los cinco ocupantes del Passat intentaban amedrentar a bandas rivales cuando la policía detectó la matrícula clonada. La persecución duró apenas siete minutos. Los agentes se detuvieron al ver que el Passat se internaba en el carril contrario, pero los jóvenes, sin saber que ya no eran perseguidos, continuaron y chocaron de frente contra la patrulla de refuerzo.
Una subcultura digital cada vez más extendida
El accidente en la A66 puso en evidencia una práctica peligrosa que se extiende entre adolescentes. El joyriding surgió en Reino Unido como vandalismo antisocial —robar un coche y conducirlo a alta velocidad— pero las redes sociales y el afán de notoriedad distorsionaron su significado original. El 16 de agosto, solo días antes, otros cinco joyriders a bordo de un BMW robado circulaban en sentido contrario por una autopista en Irlanda y chocaron contra un vehículo familiar: los cinco murieron y cuatro miembros de esa familia resultaron heridos de gravedad.
Tanto Irlanda como Reino Unido registran una oleada de incidentes similares. El Gobierno británico obligó a TikTok y al resto de plataformas a eliminar de inmediato todos los vídeos de joyriding y a revisar los algoritmos que favorecían su viralización, mientras ultima para finales de año una nueva ley de seguridad en internet que prohibirá el acceso a redes sociales a los menores de 16 años. La mayoría de quienes publican estos vídeos son menores, algunos de apenas 12 o 13 años.
Petición de refuerzos al primer ministro
El líder municipal de la zona, Alec Brown, escribió al primer ministro Andy Burnham para solicitar más recursos policiales y ayuda financiera con el fin de afrontar la crisis de seguridad y combatir las redes de crimen organizado. Burnham respondió comprometiendo todo el apoyo necesario.
Los refuerzos desplegados tienen encomendadas tres tareas: patrullar las calles de Grangetown y South Bank para disuadir nuevos ataques de represalia, intervenir de forma rápida en los puntos de reunión conocidos de las bandas y restablecer la sensación de seguridad entre los vecinos. La investigación policial continúa abierta, incluida la pesquisa sobre si el incendio que mató a la mujer y a su sobrina fue un error de objetivo o una represalia indiscriminada.
Source: Google News ES — Crime (es)