Juicio nulo en el caso Lindsay Clancy: el jurado no alcanzó veredicto unánime en Massachusetts
El juez William Sullivan declaró nulo el juicio contra la madre acusada de matar a sus tres hijos en 2023. Los cargos de asesinato en primer grado siguen vigentes.

El caso Lindsay Clancy termina en juicio nulo tras el bloqueo del jurado
El juez William Sullivan declaró este viernes nulo el juicio contra Lindsay Clancy, la enfermera de Duxbury (Massachusetts) acusada de asesinar a sus tres hijos en enero de 2023. Según informa La Vanguardia, el jurado comunicó por tercer día consecutivo que no había logrado alcanzar un veredicto unánime tras casi cuarenta horas de deliberación, dejando al magistrado sin otra salida.
"No tengo otra opción que declarar nulo el juicio", afirmó Sullivan ante el tribunal de Plymouth. La decisión, aunque ampliamente anticipada, se aplazó durante cerca de dos horas mientras el Tribunal Supremo de Massachusetts examinaba una apelación de emergencia presentada por el abogado defensor, Kevin Reddington. La alta instancia judicial estatal rechazó la petición, y el juez procedió a anunciar el bloqueo del jurado y la nulidad del proceso.
Reddington había insistido en que solo un miembro del jurado impedía la unanimidad y reclamó en varias ocasiones —tanto el jueves como el viernes— que ese integrante fuera sustituido para permitir que los once restantes alcanzaran un acuerdo. El juez rechazó la propuesta. Una vez confirmada la nulidad, el magistrado agradeció al jurado —compuesto por nueve mujeres y tres hombres— el trabajo realizado durante las siete semanas que duró el proceso.
Los cargos siguen vigentes
Un juicio nulo no equivale ni a una absolución ni a una condena. Los cargos de asesinato contra Clancy permanecen en vigor, y la fiscalía tiene la potestad de volver a llevar el caso ante un jurado diferente. El fiscal del condado de Plymouth, Timothy J. Cruz, deberá decidir si opta por un nuevo juicio por asesinato en primer grado o por cargos de menor gravedad. En rueda de prensa tras abandonar la sala, Cruz señaló: "Todavía no hemos tomado una decisión". Los fiscales podrían tardar una semana o más en evaluar sus opciones.
Cruz defendió con firmeza la posición de la acusación. "Este ha sido un juicio muy emocional para todos, pero hay tres niños muertos y todo esto ha sido para buscar justicia por esos niños. Los hechos son que Clancy los mató", recalcó. El fiscal insistió en que el caso no giraba en torno a posibles fallos del sistema sanitario ni al trato que reciben las mujeres, sino a "la cruel y calculada muerte de tres niños".
Reddington respondió con dureza. "Cruz sabe que ha sido aplastado. No tiene argumentos", declaró el defensor, quien calificó el proceso de "caso muy triste" y rechazó cualquier lectura triunfalista. También cargó contra el miembro del jurado que, a su juicio, bloqueó el veredicto: "Ese hombre, fueran cuales fueran sus motivos, les robó siete semanas de sus vidas a los demás miembros del jurado".
Clancy permanece detenida en un hospital
Lindsay Clancy continúa bajo detención en el hospital Tewksbury. No se planteó en ningún momento solicitar su puesta en libertad bajo fianza. El juez Sullivan fijó para el 29 de septiembre una vista para evaluar la situación procesal de la acusada. En función de lo que decida la fiscalía, el caso podría resolverse mediante un acuerdo de culpabilidad o derivar en un segundo juicio.
Clancy aceptó ser la autora de los hechos, pero se declaró no culpable argumentando que padecía psicosis posparto, una afección que, según la defensa, anuló por completo su voluntad en el momento de los crímenes. El 24 de enero de 2023, mientras su marido había salido a recoger comida, mató a sus tres hijos —Cora, de 5 años; Dawson, de 3 años; y Callan, de 8 meses— por estrangulamiento con una goma elástica de gimnasio en su domicilio de Duxbury. Después ingirió pastillas, se cortó con un cuchillo y se arrojó desde el segundo piso de la casa, quedando paralítica.
Una división que trasciende la sala
El caso ha generado una profunda división en la opinión pública estadounidense. Por un lado, quienes consideran, como el fiscal Cruz, que la gravedad de los crímenes no admite atenuantes. Por otro, quienes entienden que Clancy, enfermera de profesión, reclamó ayuda en repetidas ocasiones por el trauma que padecía sin que el sistema respondiera adecuadamente.
Esa fractura quedó reflejada dentro del propio jurado: al menos once de sus doce miembros parecían inclinados hacia una conclusión distinta a la del miembro discrepante, pero la exigencia de unanimidad impidió que el tribunal emitiera veredicto alguno. Si la fiscalía opta por repetir el juicio, será ante un jurado completamente nuevo y con las mismas acusaciones o con cargos reformulados.
Source: La Vanguardia