Toque de queda en cuatro provincias de Ecuador: tercer decreto en 2026 por crimen organizado
Ecuador aplica desde este jueves toques de queda nocturnos por 15 días en cuatro provincias. Expertos advierten que la medida tiene efectos efímeros sobre los homicidios.

Ecuador decreta nuevo toque de queda nocturno ante persistencia de la violencia
Ecuador puso en vigor este jueves un nuevo período de restricción de movilidad nocturna —de medianoche a las cinco de la mañana— en cuatro provincias, por un plazo de quince días. Es el tercer toque de queda decretado en lo que va de 2026, y apunta a contener la violencia ligada al crimen organizado, informó elfinanciero.com.mx.
La consultora en seguridad pública Katherine Herrera advirtió, en declaraciones a EFE, que la medida produce resultados limitados: "Temporalmente puede haber una baja que te sirve para que las Fuerzas Armadas o las autoridades de seguridad y control puedan realizar otras acciones, pero eso no es una solución sostenible y que afecta realmente al crimen organizado, pero, sobre todo, que te ayude a bajar los homicidios".
Declaración de "guerra" al crimen desde enero de 2024
El presidente Daniel Noboa declaró en enero de 2024 la "guerra" al crimen organizado y denominó "terroristas" a las organizaciones delictivas. Desde entonces ha emitido una sucesión de estados de excepción que restringen la inviolabilidad de domicilio, las comunicaciones y la libertad de tránsito.
Las cifras de homicidios bajaron durante 2024, pero repuntaron en 2025 con un récord de 9.283 asesinatos, pese a que ese año se decretaron al menos dos períodos de toque de queda por motivos de seguridad.
La persistencia de la violencia a comienzos de 2026 llevó a Noboa a reactivar la medida en marzo, mayo y ahora en septiembre, casi siempre en las provincias costeras, donde se concentra la mayor actividad criminal vinculada al narcotráfico.
Allanamientos en zonas "críticas"
Durante la vigencia del toque de queda, la Policía y las Fuerzas Armadas patrullan las calles y realizan allanamientos en zonas denominadas "críticas", donde las autoridades afirman que se refugian miembros de bandas delictivas. Si bien se anuncian detenciones de integrantes y cabecillas de estos grupos, una parte importante de los capturados son personas que simplemente incumplen la restricción horaria.
Herrera señaló que los grupos delictivos buscan trasladarse a otras provincias o retoman su actividad una vez que el toque de queda concluye, un fenómeno que el propio Gobierno ha identificado en los decretos firmados por Noboa.
Los números no acompañan
Los datos del Ministerio del Interior ilustran la fragilidad de los resultados. Tras el toque de queda aplicado en mayo en nueve provincias y cuatro municipios, los homicidios bajaron levemente en junio —de 697 a 693— y volvieron a subir en julio a 704. Ambas cifras superan incluso los registros de los mismos meses en 2025.
"Guerra táctica, no estratégica"
Herrera subrayó que los toques de queda no pueden operar de forma aislada: se requiere inteligencia criminal y penitenciaria, investigación patrimonial, control de armas, focalización territorial y otras políticas integradas en una estrategia de seguridad de largo plazo.
"Si no hay eso, básicamente vamos a seguir como el gato y el ratón", afirmó.
La experta precisó que la reducción sostenida de homicidios solo es posible si se desarticula la estructura criminal, se atienden las necesidades de la ciudadanía, se fortalece la presencia del Estado y se garantiza el cumplimiento de las penas. "Para acabar con el crimen organizado, también hay que combatir impunidad y corrupción", resaltó.
Sobre los avances del Gobierno, Herrera reconoció que se han dado algunos pasos, pero que otros permanecen en "intenciones". Su diagnóstico fue directo: "Están generando una guerra táctica, pero no una guerra estratégica".
Source: Google News EC — Crime