Mafias llevan barcas plegables desde la Península a Ceuta para burlar controles

La Policía Nacional detecta que redes criminales trasladan lanchas inflables desde la Península para operar en Ceuta cobrando hasta 10.000 euros por cruzar el Estrecho.

Mafias llevan barcas plegables desde la Península a Ceuta para burlar controles

Barcas plegables y doble negocio: el nuevo modus operandi de las mafias en Ceuta

Fuentes policiales han adelantado a ABC que la Policía Nacional ha detectado que organizaciones criminales están introduciendo en Ceuta embarcaciones plegadas traídas desde la Península con el objetivo de aumentar el número de traslados clandestinos de inmigrantes hacia el continente. La presión policial de las últimas semanas —con varios integrantes de estas redes ya detenidos— está acelerando los movimientos de las mafias, que ven amenazados los beneficios derivados de cruzar el Estrecho de Gibraltar.

El punto de partida de este repunte es la avalancha registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Aquel episodio generó una amplia bolsa de potenciales clientes para las organizaciones dedicadas al tráfico de personas: tanto quienes permanecen en la ciudad autónoma como quienes regresaron a sus países de origen al comprobar que la entrada en la Unión Europea era más difícil de lo previsto.

Precios de entre 8.000 y 10.000 euros por persona

Los especialistas de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) de la Policía Nacional tienen pesquisas abiertas contra estos grupos. Según las mismas fuentes, las organizaciones cobran entre 8.000 y 10.000 euros por persona para realizar la travesía.

El motivo por el que las mafias recurren a embarcaciones llegadas desde la Península es la vigilancia que recae sobre las lanchas registradas en Ceuta. Las barcas habituales en la ciudad autónoma figuran a nombre de residentes locales y están sometidas a control permanente por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, según explican las fuentes policiales citadas por ABC.

Lanchas que llegan plegadas y se inflan en la playa

Los investigadores han constatado que los propios barcos que llegan desde la Península para participar en los traslados transportan lanchas plegadas a bordo. Una vez en Ceuta, esas embarcaciones son desembarcadas e infladas directamente en los puntos de salida. Entre los lugares identificados figuran Benzú, la zona rocosa de Santa Catalina, Punta Almina, la playa de la Potabilizadora y el Sarchal, enclaves que por su orografía y sus accesos facilitan este tipo de operaciones.

Una vez desplegadas, las lanchas reciben tablas o estructuras de madera en la parte inferior para dotarlas de mayor rigidez, y se les instala un motor fueraborda de baja potencia. El conjunto —embarcación y motor— puede ser manipulado y transportado por una sola persona.

Un negocio paralelo: comprar por 1.000 euros, vender por 6.000

Las mafias explotan además un lucrativo mercado secundario con este material. Las embarcaciones plegables se adquieren en la Península por alrededor de 1.000 euros y se revenden en Ceuta a precios que pueden alcanzar los 6.000 euros. Al transportarlas plegadas evitan que sean interceptadas en los controles de entrada a la ciudad autónoma, donde resultarían fácilmente detectables si se trasladaran como embarcaciones convencionales.

Este sistema proporciona a las redes una doble ventaja: disponer de material en distintos puntos de la costa con rapidez y minimizar las posibilidades de detección antes de que las lanchas estén operativas.

Dos redes desarticuladas y cinco detenidos

Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil llevan semanas trabajando para desmantelar estas organizaciones. El pasado viernes se anunció la desarticulación de dos grupos dedicados al tráfico ilícito de personas desde Ceuta hasta la Península a través del Estrecho. Cinco personas fueron detenidas en el marco de dos investigaciones paralelas desarrolladas en la ciudad autónoma y en La Línea de la Concepción.

Los implicados utilizaban pequeñas embarcaciones para trasladar de forma clandestina a inmigrantes desde territorio ceutí hasta las costas peninsulares. La Policía Nacional ha advertido que esta práctica sitúa a los pasajeros «en grave riesgo». En uno de los trayectos documentados, siete personas permanecieron hacinadas durante cinco horas en un bote de cinco metros de eslora y dos de manga, sin combustible y sin ningún elemento de seguridad como chalecos salvavidas.

Las cantidades exigidas por esos traslados podían alcanzar los 9.000 euros por ocupante. Un testigo ha confirmado a las autoridades que en una sola travesía se llegaron a recaudar 56.000 euros en total.

El Sindicato Unificado de Policías reclama más recursos

Desde el Sindicato Unificado de Policías (SUP) se describe un escenario «cada vez más preocupante» en Ceuta. En declaraciones recogidas por ABC, fuentes del sindicato advierten de «mafias perfectamente organizadas que adaptan continuamente sus métodos para eludir la acción policial y obtener importantes beneficios del tráfico de personas».

El SUP reclama reforzar la investigación, la inteligencia y los controles sobre las redes logísticas y económicas que hacen posible estos traslados. «No basta con actuar cuando la embarcación ya está en el mar: hay que anticiparse, identificar a quienes organizan, financian y facilitan estas operaciones y poner todos los medios necesarios para desarticular estas redes antes de que puedan poner en riesgo más vidas», señalan.

Source: ABC

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