La llamada de Betty Ong en el vuelo AA11: 20 minutos que alertaron al mundo el 11-S
La azafata Betty Ong fue la primera en alertar a las autoridades sobre el secuestro del vuelo AA11, hablando con tierra durante más de 20 minutos antes del impacto.

La voz de Betty Ong: la llamada que documentó el secuestro del primer avión del 11-S
Según El Deber, a las 8:20 AM del 11 de septiembre de 2001, Betty Ong tomó el teléfono desde la parte trasera del vuelo AA11 y pronunció las primeras palabras que alertarían a las autoridades estadounidenses sobre los secuestros aéreos más letales de la historia: "La cabina no responde. Alguien fue apuñalado en clase ejecutiva y creo que han echado un gas porque no podemos respirar. No lo sé. Me parece que nos están secuestrando".
Ong, azafata de American Airlines con más de diez años de trayectoria en la industria, viajaba ese día de Boston a Los Ángeles a bordo del vuelo AA11. Nativa de San Francisco y de ascendencia china, había nacido en 1956 y ocupaba ese turno de forma no habitual: buscaba horas extra para financiar un viaje a Hawái con su hermana. Por esa razón fue asignada a la sección trasera del avión, lejos de la clase ejecutiva y de primera clase donde se habían ubicado los secuestradores. Esa posición fue la que le permitió hacer la llamada.
Más de veinte minutos en línea con tierra
Siete minutos antes de que Ong marcara el número de emergencias de American Airlines, el piloto había tenido su último contacto con la torre de control. Los operadores aéreos ya habían detectado anomalías en la trayectoria de la aeronave. Cuatro minutos después de que Ong comenzara a hablar con tierra, el avión giró 100 grados hacia el sur, confirmando las sospechas de secuestro y fijando rumbo a Nueva York.
Durante los primeros minutos, una operadora y un gerente de American Airlines respondieron la llamada. Uno y otro le pedían a Ong detalles básicos: el número de vuelo, su asiento, su ubicación. Ella respondía con calma y repetía los datos. "Mi nombre es Betty Ong. Soy la número 3 del vuelo 11. Y la cabina no contesta su teléfono, alguien fue apuñalado en clase ejecutiva y no podemos respirar en clase ejecutiva", se la oye decir en la grabación.
En un momento de la comunicación, Ong pidió a sus interlocutores que esperaran: alguien se acercaba desde la clase business. Pero la línea no se cortó. Volvió a hablar poco después para reiterar que la cabina había sido tomada, que el piloto podría haber sido apuñalado y que nadie podía acceder a esa zona. "Nadie puede llamar a la cabina. Ni siquiera podemos entrar", dijo.
Nydia Gonzalez se une a la llamada
Nydia Gonzalez, jefa de operaciones de American Airlines esa mañana, se incorporó a la comunicación. Le preguntó a Ong su identidad, el vuelo, el destino. Luego intentó contenerla: "Todavía estoy con seguridad, ¿de acuerdo, Betty? Estás haciendo un gran trabajo, mantén la calma. ¿Okey?".
La llamada continuó mientras Gonzalez intentaba simultáneamente conectar con la línea de emergencias de la aerolínea. Al comunicarse con ese servicio, tuvo que repetir todos los datos del vuelo desde el inicio, deletrear su apellido y esperar en línea mientras el operador contactaba al control de tráfico aéreo. Durante ese tiempo, Gonzalez funcionó como enlace: transmitía en voz alta lo que Ong le decía por el otro teléfono.
Fue así como se supo que los pasajeros de clase económica no tenían claro qué estaba ocurriendo, y que los secuestradores habían ocupado los asientos 2A y 2B. A bordo viajaban cinco extremistas islámicos, entre ellos Mohammad Atta, el líder del grupo, quien se cree tomó el control de los mandos del avión.
Los últimos momentos
La última parte de la grabación con la voz directa de Ong que fue reproducida ante la comisión que investigó los atentados del 11-S corresponde al momento en que ella pregunta, con urgencia, si todavía hay alguien al otro lado de la línea: "¿Hay alguien todavía ahí?".
El agente de emergencias informó en algún punto de la comunicación que los secuestradores habían apagado el transpondedor del avión, impidiendo registrar su altitud. Un radar, sin embargo, captó lo que vendría: "Parece que está descendiendo", señaló el operador.
Gonzalez intentó entonces hablar con Ong. No hubo respuesta. "Parece que… parece que la perdimos…", dijo. Más tarde, Gonzalez relató lo último que llegó a escuchar del otro lado de la línea: Betty Ong habría dicho "Recen por nosotros".
Una familia que no olvidó
Harry Ong Jr., hermano mayor de Betty, habló sobre ella en 2021 con la cadena CBS. "Tengo una foto de ella en mi escritorio. La veo todos los días. Pienso en ella todos los días", declaró. Según contó, Betty era la menor de cuatro hermanos y creció en una familia sin muchos recursos. Su trabajo como azafata le dio la posibilidad de conocer destinos que de niña solo podía imaginar.
Su padre, según Harry Ong Jr., esperó durante días a que Betty regresara a casa.
Betty Ong tenía 45 años el 11 de septiembre de 2001. Murió cuando el vuelo AA11 se estrelló contra la primera torre del World Trade Center de Nueva York, el primero de los dos impactos que ese día dejaron más de 2.700 muertos en Manhattan. Su llamada, de más de veinte minutos, es considerada el primer testimonio directo desde el interior de uno de los aviones secuestrados y fue clave para reconstruir lo ocurrido durante el vuelo.
Source: El Deber