Cirujano investigado por agredir sexualmente a pacientes sedadas en Murcia

La Policía Nacional analiza muestras biológicas halladas en la bata del doctor David S., sospechoso de violar a al menos tres pacientes bajo sedación en un hospital privado de Murcia.

Cirujano investigado por agredir sexualmente a pacientes sedadas en Murcia

Doctor investigado en Murcia por presuntas agresiones sexuales a pacientes en quirófano

La mañana del 4 de diciembre, en el quirófano número dos de un conocido hospital privado de Murcia, el cirujano David S. comenzó a prepararse para una intervención de cirugía estética de rutina. La Policía Nacional, según informa Ideal, sospecha que ese día ese profesional aprovechó la sedación de una paciente de 52 años para violarla. Las muestras biológicas halladas en su bata quirúrgica se encuentran ahora en análisis y podrían resultar determinantes para el caso.

La operación consistía en una reconstrucción mamaria apoyada en una liposucción previa de los muslos. Todo quedó grabado en vídeo y está bajo la lupa de los investigadores de la Unidad de Familia y Mujer (Ufam) de la Policía Nacional de Murcia. Los especialistas de esa unidad barruntan que esta agresión podría no ser la única: el cirujano está ya investigado por presuntas agresiones sexuales a tres pacientes sedadas.

El desarrollo de la operación

El equipo que acompañó ese día al doctor estaba formado por dos trabajadoras del centro. María —nombre ficticio—, enfermera que llevaba meses colaborando con el cirujano, declaró a la Policía que aceptó trabajar con él porque lo consideraba «un buen profesional» que trataba bien tanto a colegas como a pacientes. La completaba Sara —nombre ficticio—, una auxiliar de enfermería que también había participado en múltiples intervenciones previas junto al doctor S.

Sara preparaba el quirófano cuando observó que el cirujano movía la camilla de su posición habitual —vertical, visible desde la puerta— a una posición horizontal que dificultaba la visibilidad desde el exterior. Las trabajadoras no le habían dado importancia hasta entonces a ese hábito. «Cada cirujano tiene sus formas y manías», señaló la enfermera en su declaración.

El doctor colocó a la paciente en posición ginecológica, con las piernas elevadas, para iniciar la liposucción de los muslos. La auxiliar declaró que en esa ocasión le llamó la atención que el médico dejara al descubierto toda la zona vaginal de la paciente, algo que le resultó inusual. También llamó su atención que el cirujano le indicara que no procediera a sondar a la mujer, diciéndole que lo haría él al terminar la liposucción.

El vídeo que se convirtió en pieza clave

María, la enfermera, permanecía durante buena parte de la intervención de espaldas al doctor, pasándole los instrumentos necesarios. En un momento dado, advirtió que Sara la miraba fijamente y le hacía gestos con los ojos. La auxiliar le alertó de los «movimientos continuos con la pelvis» que el médico realizaba durante la operación y que interrumpía cada vez que el anestesista u otro personal entraba en el quirófano.

La enfermera también declaró que el cirujano le ofreció ir a almorzar durante la intervención, algo que le sorprendió: nunca había hecho ese ofrecimiento en operaciones anteriores, incluso en las de mayor duración. La auxiliar, ante la situación, sacó su teléfono móvil y grabó un vídeo de un minuto y 54 segundos que se ha convertido en una pieza fundamental de la investigación.

Tras desenchufar las mangueras de la liposucción, el doctor permaneció aproximadamente media hora más entre las piernas de la paciente, en lo que describió como un retoque de la intervención. «A través de la pantalla de la televisión, que estaba apagada, veía reflejado todo. El doctor no paraba de mover la pelvis con la paciente», declaró la enfermera a los agentes de la Ufam. «Estaba incómoda e incrédula. Me pareció surrealista».

Detalles que alertaron a las testigos

La enfermera destacó en su declaración que el doctor solicitó lubricante para llevar a cabo la liposucción y que utilizó casi todo el contenido del vial, algo que la sanitaria describió como «no normal ni necesario». Al concluir la intervención en los muslos, el cirujano tomó una gasa y realizó el gesto de limpiar los genitales de la paciente, un detalle que, reconoció la testigo, la dejó «paralizada».

La auxiliar de enfermería añadió que, al terminar la liposucción, el médico se ocultó tras una columna del quirófano. La enfermera dijo haber percibido que realizaba el gesto de subirse los pantalones del pijama y que llegó a apreciar que llevaba los calzoncillos de color rojo. La trabajadora también declaró que los genitales del doctor se le marcaban más de lo habitual.

El análisis de la Ufam

Los especialistas de la Ufam examinaron el vídeo grabado por las trabajadoras y detallaron sus conclusiones en un informe policial. La investigación se centró en la secuencia de movimientos del cirujano durante la operación y en los elementos que, según las testigos, dificultaban la visibilidad desde el exterior del quirófano: la posición de la camilla y la presencia de una máquina que obstruía la línea de visión hacia el cuerpo del médico para quien entrara por la puerta.

Las muestras biológicas halladas en la bata del doctor David S. se encuentran pendientes de análisis. Los resultados, según Ideal, podrían aportar pruebas decisivas en un caso que ya apunta a un patrón de conducta: el cirujano está siendo investigado por presuntas agresiones sexuales a tres pacientes que se encontraban bajo sedación en el momento de los hechos.

Source: Ideal

Read this article in English