Doble asesinato en finca de Águilas durante traspaso de 80 kilos de hachís
Giuliano Velo, presunto mafioso italiano de 67 años con múltiples identidades, murió tiroteado el 7 de octubre en El Garrobillo. La Guardia Civil halló hasta una decena de casquillos del 9mm junto a su cadáver.

Tiroteo mortal en una finca del Levante durante un traspaso de droga
Un intercambio de 80 kilos de hachís terminó en doble asesinato el 7 de octubre de 2025 en una finca aislada del paraje Casa Blanca, en la pedanía aguileña de El Garrobillo. Así lo recoge Ideal, que ha tenido acceso al informe de inspección técnico ocular elaborado por el Instituto Armado tras el hallazgo de los cuerpos.
Los investigadores de la Guardia Civil que llegaron esa tarde a la finca encontraron en el porche y en el camino de tierra de acceso hasta una decena de casquillos de pistola de 9 milímetros, dispuestos alrededor del cadáver de Giuliano Velo. El análisis posterior confirmó el calibre pero no pudo determinar si los proyectiles procedían de una sola arma o de varias.
El hombre de los mil nombres
Velo, supuesto mafioso italiano de 67 años, era conocido desde hacía más de tres décadas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Había operado en Francia bajo el nombre de Rodolphe Raguccia y en Italia como Antonio Quaranta. Instalado en el Levante español, había recuperado recientemente la libertad provisional tras ser investigado como presunto líder de una organización dedicada a fabricar y botar embarcaciones de goma —las llamadas 'gomas'— para el traslado de grandes alijos de hachís.
El cadáver presentaba varias heridas de bala: un impacto en el brazo izquierdo y otro en el muslo izquierdo. Este último proyectil le atravesó la pierna, salió por el glúteo y le causó la muerte. Los restos de sangre hallados en la escena indicaron a los agentes que otro cuerpo había sido arrastrado desde el interior de la parcela hasta un vehículo estacionado en el camino de entrada.
El segundo muerto aparece en Ramonete
Poco después del hallazgo en El Garrobillo, una llamada alertó a las fuerzas de seguridad: a unos 12 kilómetros, frente a un bar de la pedanía lorquina de Ramonete, había aparecido otro cadáver oculto en el maletero de un automóvil. Se trataba de Mohamed E., ciudadano marroquí con presuntos vínculos con el narcotráfico, con varios disparos en la espalda. Los agentes no tardaron en vincular ambos hallazgos y pusieron en marcha la denominada 'Operación Mango 25'.
El croquis elaborado por la Guardia Civil sugiere que la finca de Casa Blanca fue escenario de un tiroteo cruzado que acabó con la vida de los dos presuntos traficantes.
La reconstrucción de los hechos según los acusados
El relato que emerge de las declaraciones de algunos de los acusados sitúa el detonante del tiroteo en la ausencia momentánea del lugarteniente de Velo. Según esa versión, Lorenzo R.A. —cubano y considerado el hombre de mayor confianza del italiano— se alejó de la escena para buscar un destornillador. En ese instante, Mohamed E. sacó una pistola e inició el intercambio de disparos en el que tanto Velo como él resultaron gravemente heridos.
Mustapha B., otro de los presentes, asegura haber huido corriendo del lugar al estallar el tiroteo. Manuel G., que al parecer residía junto a Velo en la finca, relata que regresó al chalé y que el italiano, antes de morir, le ordenó que hiciera desaparecer el cuerpo de Mohamed. Según esa versión, Manuel colocó el cadáver en el maletero del vehículo que posteriormente fue localizado en Ramonete.
Tres detenidos, dos en prisión provisional
La investigación derivó, meses después, en el arresto de los principales sospechosos. Lorenzo R.A. y Manuel G. se encuentran actualmente en prisión provisional. Mustapha B. también fue detenido en el marco de la operación desplegada por la Guardia Civil.
La muerte de Velo pone fin a una trayectoria delictiva que había sobrevivido a décadas de persecución policial y a sucesivos conflictos entre organizaciones criminales. Su implantación en el Levante español, su uso de múltiples identidades y su papel como supuesto organizador de rutas de alijo lo habían convertido en un objetivo conocido para las fuerzas de seguridad. Un traspaso de droga que salió mal fue lo que acabó, según la investigación, con esa larga trayectoria.
Source: Ideal