Juicio por el asesinato de Maialen en Vitoria: 45 años solicitados para su expareja

El juicio por el asesinato de Maialen, vitoriana de 32 años embarazada de mellizas, arranca este lunes en la Audiencia Provincial de Álava. Las acusaciones piden 45 años para Jaime, su expareja valenciana.

Juicio por el asesinato de Maialen en Vitoria: 45 años solicitados para su expareja

El fallo del sistema de protección antes del crimen del apartahotel de Vitoria

Maialen tenía 32 años, una hija de dos años y estaba embarazada de mellizas cuando apareció muerta en la habitación 107 de un apartahotel de Vitoria el 28 de mayo de 2023. La tarde anterior había recibido 13 puñaladas —la última mortal de necesidad— en un momento en que se encontraba indefensa por la ingesta de alcohol y medicamentos. Su hija pequeña permaneció 18 horas a su lado, sin comida ni bebida. Según informa Ideal, el juicio con jurado arranca este lunes en la Audiencia Provincial de Álava.

El único acusado es Jaime, nacido en Valencia en 1998, expareja de la víctima y miembro de una familia adinerada de la región levantina. Lleva casi tres años en prisión preventiva. El viernes fue trasladado a la cárcel de Zaballa desde el centro penitenciario de Castellón II. Las acusaciones solicitan una pena global de 45 años por los delitos de asesinato, dos abortos y abandono de menor.

Una relación marcada por la asimetría y la dependencia

La relación entre Maialen y Jaime comenzó en 2019 y estuvo marcada desde el principio por un desequilibrio profundo. Él contaba con casi 100.000 seguidores en redes sociales y recursos económicos familiares; ella carecía de trabajo y estudios, tenía una patología diagnosticada de alcoholismo y dependía de él tanto emocional como económicamente. Tras cada enfrentamiento, él le confiscaba el teléfono y la documentación.

Esa vulnerabilidad llevó a Maialen a retractarse en repetidas ocasiones cuando intentaba romper el vínculo. La pareja vivió de manera itinerante entre Valencia, Vitoria, Burriana y Torremolinos, una movilidad constante que le impedía consolidar una red de apoyo. Durante una de esas etapas de aparente calma nació su hija en común y quedó embarazada por segunda vez.

Órdenes de protección ignoradas

Un juzgado de Torremolinos impuso a Jaime una orden de alejamiento y comunicación el 29 de diciembre de 2022, después de valorar la fragilidad de la víctima ante la ausencia de violencia física documentada hasta ese momento. La Guardia Civil había catalogado a Maialen como víctima de «riesgo extremo».

El 17 de mayo de 2023, pese a haber incumplido la orden en numerosas ocasiones, ambos acordaron viajar a Vitoria. Él llegó primero con la hija de ambos. Ella lo hizo al día siguiente, trasladada por agentes de la Guardia Civil que consideraron que, junto a su familia, podría alejarse de la influencia de su ex. No les comunicó lo que estaba ocurriendo en realidad.

Una vez en la capital alavesa, la Ertzaintza aplicó un cuestionario estándar que concluyó que no existía riesgo para su integridad, en parte porque Maialen declaró que no temía por su vida ni había sufrido episodios violentos recientes. Siguiendo el protocolo vasco vigente en aquel momento, su catalogación se rebajó a riesgo básico. «La violencia de género no entiende de fronteras autonómicas», señalaron fuentes próximas al caso.

Los días previos al crimen

Durante los días siguientes, pese a la prohibición judicial, Maialen y Jaime hicieron vida de pareja en Vitoria. Ella había tomado una decisión: romper definitivamente. Había conocido a otro hombre y quería pedirle a Jaime una deuda pendiente para comenzar de cero con su hija y sus mellizas. Sin embargo, él consiguió que pasaran juntos unos días en un conocido apartahotel.

Ella se registró con su nombre real. Él presentó en recepción la fotografía de un DNI ajeno, a nombre de un tal Josep S., y tuvo dificultades al introducir la fecha de nacimiento.

La tarde del sábado 27 de mayo, Jaime bajó a un bar con la niña e insistió reiteradamente, por mensaje, en que Maialen bajara a acompañarlos. «Somos un puto equipo de remo, amor, porfa, no tardes, te amamos», le escribió. Padre e hija subieron a la habitación a las 19.08 horas. Se produjo una discusión en la que Jaime supo además de la nueva relación de Maialen. Según fuentes internas de la Ertzaintza citadas por Ideal, tomó «el cuchillo más grande que había». «Contabilizamos 13 puñaladas. La última fue mortal», describen esas mismas fuentes. La niña lo presenció todo.

La huida y la detención

Las cámaras de seguridad de las zonas comunes registraron a Jaime deambulando por el hotel con sangre en la ropa. Tras cambiarse, salió a celebrar la noche con unos conocidos. Intentó ofrecer dinero a uno de ellos por su DNI, oferta que fue rechazada. Al día siguiente, domingo 28 de mayo, reapareció en un bar del barrio de Ariznabarra, a aproximadamente un kilómetro del apartahotel.

A las 14.15 horas, familiares de Maialen acudieron al establecimiento al no recibir respuesta a sus mensajes, pues tenían prevista una comida familiar. Al acceder a la habitación, uno de ellos gritó: «¡La ha matado!». Recogieron a la niña y se activó de inmediato la alerta policial.

Jaime seguía en Vitoria. Abandonó la ciudad sobre las 17.45 horas tras pagar 900 euros a un taxista para que lo llevara a Valencia. Al salir de la jurisdicción de la Ertzaintza, la policía autonómica alertó a la Guardia Civil, que, con la colaboración del taxista y su empresa, interceptó el vehículo en el peaje de Alagón, cerca de Zaragoza.

El arma utilizada en el crimen nunca fue localizada. Las acusaciones cifran su petición en 45 años de prisión. «Ante la máxima expresión de violencia machista, solicitamos la máxima respuesta penal que nos permite nuestro sistema», afirmaron. La defensa, por su parte, señaló que afronta el juicio «con mucho respeto, siendo conscientes del dolor y sufrimiento que rodea el caso».

Source: Ideal

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