Dos años sin Nataliia Solomykina: georradares y paredes derribadas, pero sin cadáver

La Policía Nacional busca con georradares el cuerpo de la ucraniana desaparecida en Valencia en abril de 2024. Su marido, Vitalii S., es el único sospechoso.

Dos años sin Nataliia Solomykina: georradares y paredes derribadas, pero sin cadáver

Dos años de búsqueda sin rastro del cuerpo de Nataliia

Dos años después de la desaparición de Nataliia Solomykina, la ucraniana residente en Valencia cuyo paradero se pierde el 25 de abril de 2024, la Policía Nacional sigue sin localizar su cuerpo. Según informa Ideal, el caso tiene un único investigado —el marido de la víctima, Vitalii S.— y una acumulación de indicios que apuntan a una muerte violenta con ocultación del cadáver, aunque ninguna diligencia practicada hasta ahora ha arrojado restos humanos.

El rastro digital que lleva a una planta de residuos

Una de las líneas de investigación principales sitúa el posible destino del cuerpo en la planta de tratamiento de residuos Los Hornillos, en Quart de Poblet. Los investigadores siguieron el rastro del teléfono móvil de Nataliia: a las 23:45 horas del 25 de abril, el terminal se conectó a diversas antenas desde la calle Conchita Piquer —donde la Policía registró un local de planta baja perteneciente al sospechoso— y trazó un recorrido por varias calles de Valencia hasta la salida por la A-3 en dirección Madrid. La última señal se registró a las 01:39 horas del 26 de abril en un polígono industrial de Ribarroja, próximo a la citada planta.

Esa geolocalización coincide con la ruta nocturna de un camión de recogida de basura de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), empresa responsable del tratamiento de residuos urbanos en Valencia. El conductor del vehículo confirmó a la Policía que pasó por la calle Conchita Piquer aproximadamente a las 23:30 horas de esa noche y que, aunque supervisa la descarga a través de una pantalla, la caída brusca de los residuos podría haber cubierto un cuerpo de forma involuntaria. Al finalizar la ruta, el camión descargó en Los Hornillos, pero ningún operario encontró restos humanos durante los procesos de clasificación.

Los agentes no descartan tampoco que el teléfono fuera simplemente arrojado a un contenedor mientras el cadáver se ocultó en un lugar distinto.

Georradares y paredes derribadas sin resultado

Para examinar el subsuelo de la planta, una unidad especial de la Policía Nacional se desplazó desde Madrid y empleó georradares, tecnología capaz de detectar alteraciones bajo tierra que pudieran indicar la presencia de restos humanos. La búsqueda no dio resultados positivos.

Paralelamente, el Grupo de Homicidios inspeccionó el local de la calle Conchita Piquer. Apoyados por el Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), especializado en la apertura de habitáculos susceptibles de albergar restos o efectos de interés policial, los agentes agujerearon y tiraron paredes, levantaron el suelo y rompieron el falso techo de una habitación. También introdujeron una microcámara por varios orificios y utilizaron maquinaria de obra. La razón era un aumento considerable del consumo eléctrico en el local el día de la desaparición, dato confirmado por Iberdrola. Tampoco en ese registro aparecieron huesos, ropa ni indicios criminales.

La cadena de indicios contra Vitalii S.

El sumario recoge varios elementos que el Grupo de Homicidios considera incriminatorios. El día en que se pierde el rastro de Nataliia, los dos teléfonos de Vitalii S. —uno de ellos con línea ucraniana— permanecieron apagados en dos franjas horarias: desde las 11:08 hasta las 18:02 horas del 25 de abril, y desde las 09:42 hasta las 16:52 horas del 26 de abril, precisamente los períodos de mayor interés para la investigación.

A este «apagón digital» de aproximadamente siete horas se suma que el sospechoso tardó 48 horas en denunciar la desaparición de su esposa: la denuncia no se presentó hasta el 27 de abril. Ese retraso contrasta con sus propias declaraciones, en las que descartó que Nataliia pudiera estar con terceras personas porque, según él, no tenía amistades íntimas en España. Durante los días 26 y 27 de abril tampoco intentó llamarla en ningún momento, y entre el 25 y el 30 de abril solo marcó su número en cinco ocasiones.

Los investigadores también señalan heridas sospechosas descubiertas en las manos del investigado días después de la desaparición, así como la compra previa de una trituradora de carne profesional. A ello se añade su interés repentino por limpiar el maletero de su Toyota RAV4, habitualmente sucio, coincidiendo con la fecha en que Nataliia dejó de dar señales de vida.

La defensa cuestiona el foco de la investigación

La acumulación de indicios no ha bastado, por el momento, para localizar el cuerpo ni para formular cargos definitivos. La defensa de Vitalii S. ha denunciado que la investigación se centra exclusivamente en él sin contemplar otras hipótesis, según recoge Ideal. El caso continúa abierto dos años después, con la Policía Nacional buscando respuestas en el subsuelo y entre los escombros de un local que, por ahora, no ha revelado ningún secreto.

Source: Ideal

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