Narcolancha con 1.200 CV encalla en Caminha tras intentar entrar en el Miño: un detenido
Una lancha de alta velocidad asociada al narcotráfico encalló en la playa de Moledo, en Caminha, tras fracasar en su intento de acceder al río Miño. La Policía Judicial portuguesa detuvo a su único tripulante, un ciudadano extranjero.

Narcolancha encalla en Caminha tras intentar acceder al Miño: un tripulante detenido por tráfico de drogas
Una lancha de alta velocidad equipada con cuatro motores fueraborda quedó varada esta madrugada en la playa de Moledo, en el municipio portugués de Caminha, después de haber intentado sin éxito entrar en el río Miño. Según informa lavozdegalicia.es, la embarcación era objeto de una investigación por una posible descarga de droga a ambos lados de la frontera hispano-portuguesa. El único tripulante localizado abandonó la lancha y trató de huir, pero fue perseguido, interceptado y detenido bajo sospecha de implicación en tráfico de drogas.
Investigación conjunta con la Guardia Civil española
El Departamento de Investigación Criminal de Braga de la Policía Judicial portuguesa (PJ) reveló este viernes que las pesquisas se desarrollaban «en estrecha colaboración e intercambio de información con la Guardia Civil de España». Los investigadores habían tenido conocimiento de que se estaba preparando la descarga de un cargamento de estupefacientes mediante embarcaciones rápidas en algún punto de la costa portuguesa o española al norte de Viana do Castelo.
Al comienzo de la pasada noche, los agentes avistaron la embarcación de alta velocidad. La lancha intentó acceder al río Miño, pero sus maniobras resultaron fallidas. Cambió entonces de rumbo y navegó hacia el sur hasta alcanzar la playa de Moledo, en la fachada atlántica de Caminha.
Varada deliberadamente en la playa
La maniobra final tampoco fue accidental, según la reconstrucción ofrecida por la PJ. La embarcación fue dirigida de forma deliberada hacia la zona de arena de la playa, donde quedó encallada. Inmediatamente después fue abandonada por su tripulante, al que los investigadores habían estado siguiendo. El hombre huyó del lugar para eludir la actuación policial, pero fue finalmente interceptado. Se trata de un ciudadano extranjero cuya nacionalidad no especifica el comunicado oficial, identificado y detenido como sospechoso de tráfico de drogas.
La inspección de la embarcación confirmó que no había ningún cargamento de estupefacientes en su interior. La Policía Judicial sí intervino una pequeña cantidad de droga que llevaba consigo el detenido. La investigación deberá determinar ahora qué papel desempeñaba el sospechoso y cuál era el objetivo concreto del trayecto realizado por la lancha.
Cuatro motores y más de 1.200 caballos de potencia
La operación permitió además incautar la embarcación. La PJ confirmó oficialmente que estaba equipada con cuatro motores fueraborda, que tenía el depósito de combustible lleno y que llevaba equipos de comunicaciones a bordo. Las primeras pesquisas apuntan a que los cuatro propulsores son Yamaha F300 V6 4.2L, de 300 caballos cada uno, lo que supondría una potencia conjunta de 1.200 caballos. El modelo y la potencia exacta de los motores no figuran, sin embargo, entre los datos técnicos incluidos en el comunicado oficial de la Policía Judicial, que únicamente confirma la existencia de los cuatro fueraborda.
El capitán del puerto y comandante de la Policía Marítima de Caminha, Fernando Pereira, confirmó a la agencia Lusa que la embarcación «no tiene registro» y que es de un tipo «típicamente asociado al tráfico de estupefacientes». Señaló además que no se había encontrado droga a bordo. La Policía Marítima portuguesa prestó apoyo logístico durante el operativo, y la embarcación fue posteriormente trasladada desde el arenal hasta las instalaciones policiales.
El sospechoso, ante el Tribunal de Caminha
El detenido ya ha sido conducido ante la justicia portuguesa. Según la PJ, compareció para un primer interrogatorio judicial ante el Tribunal Judicial de Caminha y permanece a la espera de la decisión sobre las medidas cautelares que puedan aplicársele.
Segundo incidente en Caminha en cinco semanas
El caso se produce poco más de cinco semanas después de otro episodio protagonizado por una embarcación rápida en el mismo municipio portugués. El pasado 4 de agosto, un camión TIR con una lancha en su semirremolque quedó parcialmente sumergido en las aguas del Miño durante una maniobra para botarla en una rampa de Lanhelas. En aquella ocasión, la embarcación sufrió una avería y no llegó a salir a navegar, quedando el camión y la lancha en la ribera portuguesa del río.
Aquel episodio tuvo lugar en el propio cauce del Miño, mientras que la embarcación localizada esta madrugada terminó en la costa atlántica de Caminha tras haber intentado precisamente acceder al río. No consta por el momento que las autoridades portuguesas o españolas hayan establecido ninguna relación entre las dos embarcaciones.
Source: Google News ES — Crime (es)