Neurocirujano Luque niega responsabilidad en muerte de Maradona en última declaración
Leopoldo Luque afirmó ante el tribunal que solo actuó como neurocirujano y no supervisó la internación domiciliaria donde murió Maradona en 2020.

Luque se desliga de la internación domiciliaria de Maradona en su declaración final
Leopoldo Luque, el principal imputado por la muerte de Diego Maradona en 2020, presentó el martes su última declaración indagatoria ante el tribunal que lo juzga en Buenos Aires. Según informa chicagotribune.com, el neurocirujano sostuvo que su intervención se limitó al seguimiento quirúrgico y que no era su responsabilidad supervisar el estado clínico del exfutbolista durante la internación domiciliaria en la que falleció.
"Yo hacía el seguimiento de neurocirugía, no coordiné la internación domiciliaria. No soy clínico, ni psicólogo ni psiquiatra", declaró Luque ante el tribunal, respondiendo a preguntas de sus abogados. El médico también se desprendió de toda responsabilidad sobre los enfermeros que atendían a Maradona, señalando que fueron asignados por una empresa de medicina privada.
Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, por una insuficiencia cardíaca mientras se recuperaba en una vivienda alquilada de una cirugía para extraerle un hematoma subdural realizada dos semanas antes. El excapitán de la selección argentina campeona del mundo en 1986 permanecía bajo internación domiciliaria cuando falleció.
Cruce de acusaciones entre los imputados
La declaración de Luque llegó en respuesta directa a los señalamientos del médico de interconsulta Pedro Di Spagna, otro de los siete profesionales de la salud procesados en la causa. Di Spagna afirmó tener "la conciencia tranquila" respecto a su actuación e identificó a Luque como el "médico tratante" que supervisaba de cerca la salud del exjugador.
"Siento que humanamente y médicamente hice lo que se me solicitó, excederme hubiese sido una falta a la ética… yo no me saqué fotos con el paciente ni hablaba en la prensa de él", declaró Di Spagna, en alusión implícita a la relación cercana que Luque mantenía con Maradona y a su presencia habitual en medios.
Di Spagna explicó que su función se limitó a sugerir estudios complementarios, sin intervenir en las decisiones de los médicos de cabecera. Relató además que el 18 de noviembre de 2020, siete días antes de la muerte de Maradona, regresó a la vivienda junto a un nutricionista pero no pudo examinar al paciente: según su testimonio, Luque se presentó e informó que no era posible atenderlo.
Equipamiento y condiciones de la casa, en cuestión
Durante el proceso judicial, familiares de Maradona declararon que la vivienda donde el jugador cumplía su internación carecía tanto del equipamiento médico adecuado como de condiciones apropiadas de salubridad. Esos testimonios forman parte del expediente que el tribunal está evaluando.
Los siete imputados —entre ellos la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica Nancy Forlini, el representante de la empresa de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón— están acusados de homicidio simple con dolo eventual. Esta figura jurídica se aplica cuando el acusado conoce el riesgo que implica su conducta y aun así continúa con ella; la pena máxima prevista es de 25 años de prisión.
Alegatos finales, a partir de la próxima semana
Con la declaración de Luque concluye la etapa de indagatorias. A partir de la semana próxima, los tres jueces del tribunal escucharán los alegatos de la fiscalía, la querella y las defensas, en el tramo final del proceso judicial por la muerte del astro del fútbol mundial.
Source: Google News AR — Crime