Neurocirujano Luque se desliga de responsabilidad en el juicio por la muerte de Maradona

Leopoldo Luque, principal acusado por la muerte de Diego Maradona en 2020, declaró ante el tribunal que su rol se limitaba a la neurocirugía. Los alegatos finales comenzarán la próxima semana.

Neurocirujano Luque se desliga de responsabilidad en el juicio por la muerte de Maradona

Luque ante el tribunal: "Yo hacía el seguimiento de neurocirugía, no coordiné la internación domiciliaria"

Según mcall.com, Leopoldo Luque, el neurocirujano señalado como principal responsable de la muerte de Diego Maradona en 2020, presentó el martes su última declaración indagatoria ante el tribunal que lo juzga en Buenos Aires. Luque sostuvo que su función se circunscribía exclusivamente a la neurocirugía y que no le correspondía supervisar el estado clínico general del exfutbolista durante la internación domiciliaria en la que falleció.

Maradona, excapitán de la selección argentina campeona del mundo en 1986, murió a los 60 años a causa de una insuficiencia cardíaca mientras se recuperaba en una vivienda alquilada. El astro se había sometido, dos semanas antes de su muerte, a una cirugía para la extracción de un hematoma subdural.

La disputa entre los acusados

La declaración de Luque fue una respuesta directa a las afirmaciones de Pedro Di Spagna, otro de los siete profesionales de la salud procesados en la causa. Di Spagna había señalado a Luque como el "médico tratante" que supervisaba de cerca la salud del exjugador.

"Yo hacía el seguimiento de neurocirugía, no coordiné la internación domiciliaria. No soy clínico, ni psicólogo ni psiquiatra", declaró Luque ante el tribunal al responder las preguntas de sus abogados. El neurocirujano también se desvinculó de la labor de los enfermeros que debían asistir a Maradona, indicando que estos fueron asignados por una empresa de medicina privada —una de cuyas empleadas figura entre los imputados.

Di Spagna, por su parte, afirmó tener "la conciencia tranquila" respecto a su actuación como médico de interconsulta. "Siento que humanamente y médicamente hice lo que se me solicitó, excederme hubiese sido una falta a la ética… yo no me saqué fotos con el paciente ni hablaba en la prensa de él", sostuvo, en una referencia implícita a la relación pública que Luque mantenía con el exfutbolista.

Di Spagna explicó además que su rol consistía en sugerir estudios complementarios, sin intervenir en las decisiones de los profesionales que trataban asiduamente a Maradona. Relató que el 18 de noviembre de 2020 —siete días antes de la muerte del ídolo— regresó a la vivienda junto a un nutricionista, pero no pudo examinar al paciente: según su testimonio, fue el propio Luque quien les informó que no era posible atenderlo.

Condiciones de la internación cuestionadas

Durante el proceso judicial, familiares de Maradona declararon que la vivienda donde el exjugador permaneció internado carecía del equipamiento médico adecuado y de condiciones apropiadas de salubridad.

Los siete imputados —entre ellos la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica Nancy Forlini, el representante de la empresa de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón— enfrentan cargos de homicidio simple por dolo eventual. Esta figura penal aplica cuando el imputado conoce que su conducta puede provocar un daño y aun así continúa con ella; la pena máxima prevista es de 25 años de prisión.

Próximos pasos

El tribunal, integrado por tres jueces, comenzará a escuchar la próxima semana los alegatos finales de la fiscalía, la querella y las defensas, en el tramo conclusivo del proceso.

En esta nota colaboró la periodista de AP Almudena Calatrava.

Source: Google News AR — Buenos Aires

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