Fiscal General de Bolivia elegido con votos comprados, denuncia exdiputada
Roger Mariaca Montenegro fue elegido fiscal general en octubre de 2024 con 115 votos, pero una exdiputada denuncia pagos a legisladores y presiones para retirar un recurso de inconstitucionalidad.

Cómo se fraguó la elección de Mariaca como fiscal general de Bolivia
El 21 de octubre de 2024, la Asamblea Legislativa Plurinacional eligió a Roger Mariaca Montenegro como fiscal general del Estado con 115 de 161 votos posibles, superando con holgura los dos tercios requeridos. Según El Deber, esa cifra no refleja la historia completa detrás del proceso.
La abogada y exdiputada Luciana Campero Chávez sostiene que la elección estuvo viciada desde su origen. El 9 de octubre de 2024, Campero presentó una acción de inconstitucionalidad abstracta ante el Tribunal Constitucional Plurinacional contra la Ley 1597, del 23 de agosto de ese año, norma de convocatoria que, a su juicio, vulneraba múltiples artículos de la Constitución. "De haber seguido su curso, la habría ganado", afirma la exlegisladora.
Presiones para retirar el recurso
El recurso no llegó siquiera a la prensa cuando comenzaron las llamadas. Colegas vinculados al dirigente Carlos Alarcón la contactaron para pedirle que lo retirara, con amenazas de quitarle su curul. Un alto dirigente de Comunidad Ciudadana la llamó en nombre de Alarcón y le ofreció una garantía verbal: Mariaca no alcanzaría los dos tercios.
"Luciana, por favor, retira el recurso. Carlos Alarcón me dio su palabra. Mariaca no tiene los dos tercios. Los titulares dirán que CC hizo caer la elección del fiscal general", relata Campero que le dijeron.
La exdiputada retiró el recurso. El resultado fue distinto al prometido.
El mecanismo del fraude en la votación
El día de la votación, Campero no estaba habilitada para votar y siguió la sesión desde fuera. En la primera ronda, entre diez candidatos, William Alave —del ala masista— obtuvo 19 votos; Milton Montellano, respaldado por parte de la oposición, 29; y Mariaca, 89.
En la segunda ronda, según la versión de Campero, dos operadores políticos identificados como diputados supuestamente opositores distribuyeron pagos y bolígrafos de tinta borrable entre los asambleístas. El mecanismo descrito es el siguiente: el legislador ingresaba al recinto, marcaba a Montellano, fotografiaba el voto para acreditar el apoyo ante su bancada, borraba la marca, votaba en realidad por Mariaca, salía y cobraba.
"Al sumar los votos reales que circulaban en los chats de control de las bancadas opositoras, Montellano debió obtener muchos más de los que finalmente recibió", asegura Campero. El resultado final fue 115 votos para Mariaca y 33 para Montellano.
Trayectoria y sospechas previas
Campero señala que, antes de la elección, en los pasillos del Parlamento ya circulaban rumores de pagos a cambio de votos para Mariaca. Su desempeño como fiscal departamental y su inacción frente al narcotráfico en su región eran, según la exlegisladora, indicios de que solo el dinero explicaba su candidatura.
"Su nombre llegaba con fuerza y con billetes verdes", escribe Campero. A ella, afirma, nunca le ofrecieron nada, porque sabían que denunciaría de inmediato.
El giro posterior de Alarcón
La exdiputada señala una ironía en el desenlace posterior: el propio Carlos Alarcón exigió públicamente la renuncia de Mariaca, el mismo fiscal al que, según Campero, contribuyó a instalar en el cargo. "Del mismo modo que contribuyó a colocar al Defensor del Pueblo", apunta.
Campero concluye que quienes intentaron frenar la elección mediante acciones concretas fueron bloqueados por quienes manejan las bancadas desde las sombras, y que Bolivia merece saber, "con nombres y apellidos", quiénes permitieron lo que ella llama el "MariacaZO".
Luciana Campero Chávez es abogada y exdiputada.
Source: El Deber