ONU: Bolivia se convirtió en centro de operaciones de carteles internacionales
La representante de la Unodc en Bolivia advierte que carteles como el CJNG, PCC y Comando Vermelho operan en el país con apoyo de organizaciones locales.

Bolivia, "hub" del narcotráfico transnacional según la Unodc
Bolivia se ha convertido en los últimos años en un centro de operaciones para carteles de droga internacionales, según advirtió Mónica Mendoza, representante en el país de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), en una entrevista con la agencia EFE. Según informa correodelsur.com, el propio Gobierno de Rodrigo Paz ha reconocido esta situación, que Mendoza calificó como una oportunidad para "mejorar" la lucha antinarcóticos.
Carteles mexicanos, brasileños, peruanos y colombianos con presencia activa
Mendoza identificó en Bolivia "una dimensión de expansión de carteles" que incluye al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) de México, las organizaciones brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV), así como grupos criminales provenientes de Perú y Colombia. La presencia de estas organizaciones se evidencia, según la representante, en la cantidad de ciudadanos de esas nacionalidades detenidos en cárceles bolivianas "y que están relacionados con el cuadro de operaciones de mando" de dichos grupos.
A esto se suma un incremento "significativo" de casos de sicariato o ajusticiamientos, lo que indica que estas organizaciones "están confrontadas" y "están peleando por territorios". Desde hace meses, los asesinatos por encargo se han vuelto recurrentes en las zonas fronterizas con Brasil, situación que obligó al Gobierno boliviano a movilizar al Ejército y grupos de élite para reforzar la seguridad en esas regiones.
"Sí hay presencia de carteles. No estamos hablando de carteles bolivianos, estamos hablando de organizaciones de otros países y que operan con la anuencia, con el consenso de organizaciones locales", señaló Mendoza.
Un problema más complejo que el tránsito de drogas
Para la representante de la Unodc, Bolivia ya no puede verse únicamente como productor de materia prima o territorio de tránsito. El problema "es mucho más complejo": existe una "confluencia" de delitos como el contrabando, la trata de personas, la corrupción y la minería ilegal, que funcionan al modo de un "holding" o consorcio empresarial del crimen.
A ese panorama se añade el aumento de los cultivos de hoja de coca. Según el último informe de la Unodc presentado en septiembre, los cultivos subieron un 7 %, de 34.000 hectáreas en 2024 a 36.400 en 2025. Bolivia, donde la coca tiene uso tradicional y ancestral, es el tercer productor mundial del arbusto, por detrás de Colombia —con 261.000 hectáreas registradas en 2024— y Perú, que en 2025 reportó 84.546 hectáreas.
Giro político tras años de negación
Durante los gobiernos de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), las autoridades negaron la presencia de carteles o grandes capos del narcotráfico en Bolivia, sosteniendo que las operaciones ilícitas se limitaban a supuestos "emisarios" o clanes locales. La administración de Paz rompió con esa postura: reconoció la existencia de crimen organizado transnacional en el país y defiende las acciones que permitieron la captura de figuras como el uruguayo Sebastián Marset, detenido en marzo pasado y extraditado a Estados Unidos.
Mendoza indicó que el narcotráfico en Bolivia "no" opera "a un nivel bajo", algo que el caso Marset ilustra con claridad. La captura del uruguayo también significó, según la representante, el fin de la llamada "narcopaz": una tregua tácita en la que las organizaciones criminales convivían en calma al tener distribuidas rutas, funciones y territorios, generando la impresión ante la población de que el problema no existiría.
Corrupción institucional e infiltración del crimen organizado
Mendoza advirtió que en Suramérica "existe una política de expansión e infiltración del crimen organizado" que ha "penetrado algunas instituciones" de la justicia, conformando "una red de corrupción" para obstaculizar la persecución del delito. Respondió así al ser consultada sobre la destitución y encarcelamiento del exfiscal general Roger Mariaca, acusado por el Ejecutivo boliviano de haber protegido al "narcoterrorismo".
"Negar" esa infiltración sería muy "complejo", sostuvo Mendoza, porque daría cabida a que el narcotráfico "se instale" en las instituciones y sea "muy difícil" recuperarlas. A su juicio, "es imposible" combatir el narcotráfico a gran escala de manera "unilateral o solamente bilateral".
Reformas legales y cooperación internacional, claves pendientes
La representante de la Unodc subrayó la necesidad de perseguir al crimen y sus finanzas, y de frenar las capacidades operativas de las grandes organizaciones. También hizo hincapié en que Bolivia avance en la aprobación de normas antilavado de dinero y de extinción de dominio, además de que los tribunales dicten sentencias en casos de narcotráfico, que hasta la fecha han sido "muy pocas".
El Gobierno de Paz ya dio un giro en materia de política antinarcóticos al permitir nuevamente la colaboración con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), expulsada del país en 2008 por Evo Morales. Además, firmó un acuerdo con Washington y se sumó al Escudo de las Américas para la lucha conjunta contra el narcotráfico.
Source: Google News BO — Crime