Hermana de hombre abatido por Dicrim en La Paz cuestiona versión policial
Aneury Cabrera murió baleado por agentes del Dicrim en el Distrito Nacional. Su hermana afirma que estaba desarmado y contradice el relato oficial.

"Era ladrón, pero no tenían que matarlo así": familia de abatido en ensanche La Paz rechaza versión del Dicrim
La última vez que Judith Estévez vio con vida a su hermano menor fue cerca de la medianoche. Aneury Santiago Cabrera Estévez llegó a su casa, se sentó en una escalera y le pidió un cigarrillo. Horas después, la tarde del martes, murió baleado por agentes de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) en el ensanche La Paz, del Distrito Nacional, según informa diariolibre.com.
La Policía sostiene que Aneury disparó contra una patrulla antes de ser herido. Su hermana rechaza esa versión de manera categórica.
La versión de la familia
Judith, de 46 años, no oculta el historial de su hermano. Reconoce que robaba, consumía drogas y había pasado gran parte de su vida en prisión. Lo que cuestiona es la actuación de los agentes.
"Yo no defiendo lo mal hecho. Yo soy realista y digo la verdad que mi hermano era ladrón", declaró. "Ellos no tenían que matarlo así. Porque él tiene familia. Él tiene una hija que estudia medicina. Y él tiene dolientes."
Durante aquella última visita nocturna, Judith le insistió a su hermano en que se entregara a las autoridades, que lo buscaban por varios hechos delictivos. La conversación terminó en una discusión. Aneury, conocido en su barrio como "La Araña", se negó a regresar a prisión y le pidió que lo dejara tranquilo.
Judith estaba cocinando en su vivienda de El Manguito cuando supo que posiblemente habían matado a su hermano. La descripción de la ropa que circulaba aumentó sus sospechas: una gorra roja y una chaqueta negra con un detalle blanco, las mismas prendas que Aneury llevaba durante la visita de madrugada. Después recibió un video y reconoció su manera de caminar. Una lesión en el fémur le provocaba cojera.
Antecedentes y últimas semanas en libertad
Según Judith, Aneury había estado recluido en Najayo, La Victoria, Anamuya y la cárcel modelo de La Romana. Pasó diez años en Anamuya, y su condena más reciente fue de cinco años en La Romana, de donde había salido aproximadamente un mes antes de morir.
Afirmó que sus antecedentes correspondían únicamente a robos y negó que hubiese cometido homicidios o utilizado armas de fuego. "Él nunca mató, ni nunca apuñaló a nadie, como ellos quieren ponerlo. Ni nunca ha usado pistola", sostuvo.
Cuando salió de prisión, Judith le compró una cama y otros artículos. Según explicó, a su hermano no le faltaban alimentos ni un lugar donde vivir. Recordó además una etapa en la que Aneury montó un pequeño negocio de frituras. Ese intento de cambiar, aseguró, terminó después de que unos policías le atribuyeran la posesión de drogas —acusación que considera falsa—, hecho por el que tuvo que pagar una multa y costear asistencia legal.
Ante las nuevas acusaciones que pesaban sobre él en las semanas previas a su muerte, Judith le ofreció acompañarlo para entregarse. "Si el problema es que tú no quieres entregarte con la Policía, yo te entrego. Yo tengo cómo entregarte y con quién entregarte. Yo te llevo yo misma al Palacio", recordó haberle dicho.
Lo que muestra el video
El hecho ocurrió en la intersección de las calles Santa Cruz de Tenerife y Primera. En una nota de prensa, la Policía informó que Aneury falleció mientras recibía atención médica, luego de resultar herido al enfrentar a tiros a miembros del Dicrim. Técnicos de la Policía Científica ocuparon en la escena una pistola RETAY XR, calibre .380, un cargador y tres cápsulas. Según el comunicado, el fallecido portaba el arma ilegalmente.
Sin embargo, una grabación difundida en redes sociales muestra a agentes disparando contra el hombre, sin que en el fragmento se observe que este saque un arma o dispare contra la patrulla. Judith considera que esas imágenes contradicen el relato oficial. Interpreta que su hermano levantó una mano para pedir que no le dispararan, y denunció que recibió cuatro impactos, algunos cuando ya estaba en el suelo.
Judith rechazó también los sobrenombres divulgados por la institución policial. Explicó que le decían "La Araña" porque, durante su reclusión en Najayo, acostumbraba trepar a las estructuras elevadas cuando se producían motines. "Él no es el hijo del diablo. A él le decían La Araña", expresó.
Existe además una diferencia sobre su edad: la Policía informó que tenía 38 años, mientras su hermana aseguró que eran 41.
La vida en El Manguito
Aneury era padre de dos hijos. La mayor, de unos 22 años, estudia Medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). El menor tiene alrededor de nueve años y no mantiene contacto con la familia paterna.
En El Manguito, donde vivía solo con dos perros pequeños, varios vecinos reconocen sus antecedentes, aunque describen una convivencia sin agresiones hacia ellos. "Por lo menos a mí no me hizo daño. Y a mucha gente por aquí no le hizo daño", dijo Tania Beltré.
Su esposo, Pedro Figueroa, relató que en una ocasión Aneury intervino para impedir que unos desconocidos asaltaran a un hombre mayor que llevaba alrededor de 180,000 pesos. Tania contó que Aneury solía permanecer cerca de su vivienda y en ocasiones le aseguraba que estaba pendiente de cuidarla. Ambos dijeron que nunca lo vieron con una pistola, aunque Pedro afirmó haberlo visto portar un cuchillo pequeño.
Al recordar el último encuentro, Judith contó que había observado por una cámara de seguridad a su hermano sentado en la escalera antes de marcharse. Ahora interpreta aquella visita, poco habitual a esa hora, como una posible despedida.
En la calle del ensanche La Paz donde cayó herido quedaba una mancha difusa de sangre cuando el equipo de Diario Libre recorrió el lugar. Los residentes habían retomado sus actividades habituales, aunque varios evitaron hablar de lo sucedido.
Source: Google News BO — La Paz