Detenida la pareja del arquitecto Josep Juanpere por presunto homicidio en Baqueira
Belén López Granados, de 64 años, fue arrestada en Madrid tras nueve meses de investigación. No llamó a emergencias cuando Juanpere falleció el 26 de diciembre.

La compañera del arquitecto Juanpere ante el juez de Vielha por su muerte en Navidad
Belén López Granados, de 64 años, pasará este viernes a disposición del juzgado de Vielha acusada de participar en la muerte de su pareja, el arquitecto barcelonés Josep Juanpere. Según informa La Vanguardia, los Mossos d'Esquadra la detuvieron el miércoles en su domicilio de Madrid tras nueve meses de investigación reservada.
La hipótesis policial es que, sin la intervención de López Granados, Juanpere probablemente seguiría con vida. Ambos mantenían una relación esporádica: se conocían desde hacía años y cada uno residía en su propia vivienda.
La noche de Nochebuena y las horas decisivas
El 24 de diciembre, la pareja cenó con otra pareja de amigos en un restaurante de la zona de Baqueira. Al terminar la cena, Juanpere comenzó a sentirse indispuesto y ambos acudieron al hospital de Vielha, donde permaneció varias horas en observación antes de recibir el alta. Al salir, el arquitecto optó por alojarse en el hotel AC mientras su vivienda se preparaba.
El día 25 regresaron a casa. Tenían previsto esquiar con otra pareja de amigos, pero no se presentaron. El 26, después de comer, Juanpere volvió a encontrarse mal, se tumbó en el sofá y falleció. Durante todo ese tiempo, López Granados no realizó ninguna llamada a los servicios de emergencias.
El sobrino que no obtenía respuesta y el hallazgo del cuerpo
Cuando los amigos con los que habían quedado para esquiar no recibieron respuesta, contactaron con el sobrino del arquitecto. Este telefoneó de forma reiterada, tanto a su tío como a Belén, sin conseguir comunicar con ninguno de los dos.
Preocupado, se dirigió a la vivienda junto a la amiga con la que habían quedado el día anterior. Fue ella quien accedió al interior y encontró el cuerpo sin vida de Juanpere en una de las habitaciones. Junto a la cama estaba López Granados, muy nerviosa, asegurando que lo estaba resucitando.
Ese comportamiento abrió la investigación que los Mossos mantuvieron en secreto hasta la detención del miércoles.
Nueve meses de investigación en silencio
Los investigadores han señalado también que López Granados no respondió en ningún momento a las llamadas del sobrino del arquitecto ni a las de otros allegados durante las horas en que Juanpere agonizaba o ya había fallecido. La ausencia total de contacto con los servicios de emergencias figura entre los elementos centrales de la causa.
La familia de la detenida es propietaria de Finca Cortesín Hotel Golf & Spa, un resort de lujo situado en Málaga, y gestiona varios negocios de restauración en la Costa del Sol. Los Mossos practicaron registros simultáneos en dos inmuebles de su titularidad, uno en Madrid y otro en Málaga, en busca de documentación vinculada al caso.
El círculo social de Juanpere apenas la conocía
Los amigos más íntimos del arquitecto reconocen que nunca llegaron a conocerla en persona, aunque coinciden en que la relación entre ambos parecía estable. Semanas antes de los hechos, la pareja había viajado a Japón acompañada por otro matrimonio, y en verano habían hecho una excursión a Grecia. En ambos viajes, Juanpere envió vídeos a sus amigos en los que se le veía satisfecho con Belén.
Las navidades de aquel año también las pasaron juntos en la casa que el arquitecto tenía en Baqueira, a pie de pistas en la Val de Ruda. Juanpere era cliente habitual del restaurante que el cocinero Nandu Jubany regenta en la misma estación de esquí.
Este viernes, ante el juez con los indicios acumulados
Este viernes, nueve meses después de la muerte del arquitecto, los Mossos presentarán al juez de Vielha el conjunto de indicios recopilados contra López Granados que sustentan su imputación por presunto homicidio. La mujer deberá explicar su conducta durante aquellas horas y, en particular, por qué en ningún momento marcó el número de emergencias.
Source: La Vanguardia