Operativo 'Rainbow Dope': 28 acusados por narcotráfico en el sur de Puerto Rico

Un gran jurado federal acusó a 28 integrantes de una red de drogas activa en Coamo, Juana Díaz y Villalba. La organización era liderada desde prisión por Jeremy Maldonado.

28 acusados en Puerto Rico por narcotráfico y armas en el operativo 'Rainbow Dope'

La Fiscalía federal acusó el miércoles a 28 personas vinculadas a una organización de tráfico de drogas que operaba en municipios del sur y centro de Puerto Rico, según informó impactomedia.com. Los cargos incluyen conspiración para poseer sustancias controladas con intención de distribuirlas y delitos relacionados con armas de fuego.

El gran jurado federal del Distrito de Puerto Rico dictó la acusación el 24 de septiembre, en el marco del operativo denominado 'Rainbow Dope'. Los municipios afectados fueron Coamo, Juana Díaz y Villalba.

"Las detenciones en este caso ponen de relieve la determinación de la Fiscalía federal y de sus socios en la aplicación de la ley para defender el Estado de derecho", declaró Héctor Ramírez, fiscal federal en funciones del Distrito de Puerto Rico.

Según la acusación, desde 2022 la organización distribuyó heroína, fentanilo, crack, cocaína, marihuana, tramadol y clonazepam en los complejos de viviendas sociales Enudio Negrón, Maximino Miranda —en Villalba— y Villas del Parque —en Juana Díaz—, así como en zonas aledañas. La red era liderada por Jeremy Maldonado, de 25 años, quien dirigía las operaciones desde la cárcel.

Los acusados ocuparon distintos roles dentro de la organización: líderes, proveedores, dueños de puntos de venta, encargados de seguridad, transportistas, vendedores, vigías y facilitadores. Las autoridades alegan además que los miembros participaron en actos de violencia, incluyendo tiroteos y asesinatos, para mantener el control territorial del tráfico de drogas.

El nombre del operativo proviene del método que la organización empleaba para preparar el crack: las piedras resultaban de colores variados, como un arcoíris.

Michael Mayer, agente especial al mando de la División del Caribe de la DEA, señaló que cada red criminal desarticulada y cada punto de distribución desmantelado "representa vidas que potencialmente se han salvado".

La investigación fue dirigida por la DEA y la Unidad de Intervención de Ponce de la Policía de Puerto Rico, con la colaboración de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) y el Servicio de Inspección Postal de EE. UU. (Uspis). Durante los arrestos prestaron apoyo el FBI, Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), el Servicio de Alguaciles de EE. UU. y el Departamento de Correccionales y Rehabilitación de Puerto Rico. Algunos de los acusados ya se encontraban recluidos en centros penitenciarios por casos previos relacionados con drogas.

Source: Google News PR — Crime

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