Secuestro y asesinato narco en Pedro Juan Caballero: víctima tenía doble identidad
Un grupo armado de unos 10 hombres secuestró a Marcelo Juan Ortiz Narvaja y ejecutó a su pareja brasileña en la vereda. La Fiscalía confirmó que el raptado poseía documentación paraguaya y brasileña.

Operativo narco en Pedro Juan Caballero deja una mujer muerta y un hombre raptado con doble identidad
Un comando de aproximadamente 10 hombres vestidos con indumentaria táctica negra y armados con fusiles de asalto irrumpió cerca de las 4:00 de la madrugada del lunes en una residencia del barrio Obrero de Pedro Juan Caballero, en la intersección de las calles Valois Rivarola y Choferes del Chaco. El operativo, que duró menos de tres minutos, concluyó con el secuestro de un hombre y la ejecución de su pareja en la vereda, según reportó fenix951.com.ar.
El hombre raptado fue identificado por el fiscal Emilio Álvarez como Marcelo Juan Ortiz Narvaja, de 26 años, una precisión que corrige el nombre difundido inicialmente —Marcelo Juan Ortiz Moura—. Álvarez, cuyas declaraciones fueron recogidas por ABC Color, confirmó que Ortiz Narvaja posee documentos tanto paraguayos como brasileños, un dato que extiende las pesquisas a ambos lados de la frontera.
"Efectivamente me comunicaron eso a las 4:30, un hecho de homicidio doloso y también fue raptada una persona de nacionalidad paraguaya y también cuenta con documento del vecino país", declaró el fiscal sobre la primera notificación que recibió. Álvarez agregó que, según informaciones preliminares, Ortiz Narvaja "cuenta con problemas en el vecino país por narcotráfico", aunque aclaró que esa información aún no había sido confirmada de forma oficial.
La pareja del secuestrado, ejecutada al intentar frenar a los atacantes
La víctima fatal fue identificada como Carolina Benítez Arce, de 28 años y nacionalidad brasileña, pareja de Ortiz Narvaja. Los investigadores presumen que los agresores ingresaron con la intención de llevarse al hombre, pero la situación derivó en la muerte de la mujer en el exterior de la vivienda.
Las cámaras de seguridad del inmueble registraron el momento en que al menos seis hombres armados con fusiles entraron a la casa por el estacionamiento. Aproximadamente dos minutos después, sacaron a Ortiz Narvaja descalzo, en ropa interior y con las manos atadas a la espalda, y lo subieron a una camioneta Toyota Fortuner gris. La Policía Nacional indicó que el grupo se desplazaba en dos vehículos de ese modelo —uno gris y otro blanco.
Un secretario y un menor, testigos del ataque
Entre los datos que emergieron en las horas posteriores al hecho figura la presencia de Johannes Mateus Rodrigues Martínez, identificado como secretario de Ortiz Narvaja. Rodrigues Martínez se encontraba en el acceso principal de la vivienda junto a un menor en el momento de la irrupción armada.
Trasladado a la sede fiscal para prestar declaración como testigo, Rodrigues Martínez se convirtió en una pieza central para reconstruir la secuencia del ataque.
Munición de guerra hallada en la escena
Los peritos en criminalística levantaron evidencia balística que confirma el uso de armamento de guerra. El fiscal Álvarez detalló que se encontraron cuatro cartuchos percutidos de calibre 7.62 y dos sin percutir de calibre 5.56, ambos utilizados en fusiles de asalto.
Dentro del inmueble, las autoridades también incautaron cargadores, documentación vinculada con armas, teléfonos celulares y el sistema de circuito cerrado de vigilancia, todos remitidos para análisis judicial.
La ausencia de pedido de rescate apunta a un ajuste de cuentas
Transcurridas varias horas desde el secuestro, ningún grupo se comunicó para exigir dinero a cambio de la liberación de Ortiz Narvaja. El fiscal calificó esta circunstancia como "muy llamativa" y señaló que hasta la fecha no hubo "ni un pedido de rescate, ni pedido de dinero en relación a esta persona que fue raptada".
El silencio de los captores refuerza la hipótesis de que el operativo no fue un secuestro extorsivo, sino una acción vinculada con disputas entre organizaciones del crimen organizado.
Coordinación binacional con Brasil
Para avanzar en la causa, la Fiscalía paraguaya solicitó formalmente la asistencia de la Policía Civil de Brasil con el objetivo de cruzar información sobre los antecedentes de Ortiz Narvaja. La coordinación resulta determinante en una zona donde Pedro Juan Caballero y Ponta Porã, en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, están separadas por apenas una avenida.
Esa franja fronteriza es considerada un corredor estratégico para el traslado de marihuana y cocaína hacia Brasil y otros mercados. Allí operan organizaciones como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), además de estructuras locales.
Las autoridades analizan imágenes de cámaras de seguridad de la zona para trazar la ruta de escape de los vehículos e identificar a los autores del operativo.
Source: Google News PY — Crime