Allanan propiedad del jefe del PCC en el Urubó, Santa Cruz, tras balacera en Concepción
La FELCN allanó un inmueble en el municipio de Porongo vinculado a Engri Júnior de Almeida Maia, líder del PCC baleado en Concepción el pasado sábado.

Operativo en el Urubó contra el jefe del PCC herido en Concepción
Agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) ejecutaron un allanamiento en la zona del Urubó, municipio de Porongo, al oeste de Santa Cruz, en el marco de las investigaciones contra Engri Júnior de Almeida Maia, alias 'Pablo Escobar de Goiás', jefe del Primer Comando Capital (PCC). Según El Deber, el inmueble intervenido sería propiedad del capo brasileño y quedó secuestrado tras la requisa.
Maia fue herido de bala durante un enfrentamiento entre grupos criminales en Concepción el pasado sábado. Al momento del hecho, su novia fue aprehendida. Inicialmente se desconocía que el hombre era un prófugo de la justicia brasileña.
Una vez confirmada su identidad, la Policía boliviana reveló que Maia dirige un grupo denominado Amigos del Estado (ADE), organización vinculada al PCC. Las autoridades señalaron además que el brasileño prestaba servicios de seguridad y sicariato a Sebastián Marset, y que su red delincuencial sería incluso más extensa y temida que la del propio Marset.
Las investigaciones previas al allanamiento indicaron que Maia había residido en al menos 20 domicilios distintos y contaba con una cantidad similar de vehículos. Al momento de la publicación, las autoridades no habían entregado un informe oficial sobre los resultados del operativo en el Urubó.
El capo permanece internado en una clínica de la capital cruceña a raíz de la herida de bala en la cabeza sufrida en Concepción. Su novia fue enviada con detención preventiva de 180 días a la cárcel de Palmasola. La Policía y la Fiscalía continúan la búsqueda de los otros sujetos armados que huyeron tras el enfrentamiento en Concepción, quienes también abrieron fuego contra efectivos uniformados cuando estos llegaron al lugar de la balacera.
Source: El Deber