Fiscal General de Bolivia detenido en aeropuerto por vínculos con el narcotráfico
Roger Mariaca, fiscal general de Bolivia, fue detenido en el aeropuerto Viru Viru tras ser retirado de la lista de visas de EE.UU. por presuntos lazos con el narco.

Ascenso y caída del fiscal más poderoso de Bolivia
Roger Rider Mariaca Montenegro fue detenido cerca de la medianoche del miércoles, a su llegada a Santa Cruz de la Sierra en el aeropuerto Viru Viru, después de un vuelo desde Sucre. Dos días antes, el Departamento de Estado de Estados Unidos le había revocado la visa por presuntos vínculos con el narcotráfico. Mariaca, de 38 años, era hasta ese momento el fiscal general de Bolivia, según informa infobae.com.
De abogado independiente a la cúspide del poder judicial
La carrera de Mariaca fue descrita como meteórica. Egresado de la universidad pública de Santa Cruz, acumuló maestrías y diplomados en Derecho Penal, ejerció la docencia y ocupó la vocalía del Tribunal de Honor del Colegio de Abogados. También fue vocal de una comunidad guaraní y llegó a ser Fiscal Departamental de Santa Cruz, la región más poblada del país y con una de las mayores cargas procesales.
Su trayectoria, sin embargo, estuvo marcada desde temprano por episodios controversiales. Cuando ejercía como abogado independiente, defendió a la familia Candia-Castedo, acusada de narcotráfico en un caso vinculado a una avioneta detenida en Paraguay con 300 kilos de cocaína.
El caso Marset y los vínculos que lo comprometieron
Durante su gestión como fiscal de Santa Cruz, Mariaca dirigió las investigaciones contra Sebastián Marset, el narcotraficante uruguayo que residió en Bolivia hasta este año, cuando fue capturado y expulsado a Estados Unidos. En 2023, con Mariaca al frente de la Fiscalía de Santa Cruz, Marset logró escapar de un operativo en su contra. Tres años más tarde se reveló que permaneció libre en Bolivia, presuntamente con protección del propio fiscal, a quien en un video grabado se lo escucha referirse a Marset como "un amigo".
Mariaca también manejó procesos de alto impacto político, entre ellos los seguidos contra el exgobernador Luis Fernando Camacho y la ex alcaldesa Angélica Sosa, acusada de corrupción en el caso de los "ítems fantasmas". Un reporte de la Agencia de Noticias Fides documentó, además, una serie de causas vinculadas al narcotráfico que durante su gestión quedaron abiertas o sin sentencia pública.
Una elección cuestionada por compra de votos
En 2024 Mariaca se postuló al cargo de Fiscal General del Estado, que se elige mediante votación en la Asamblea Legislativa. Inicialmente no figuraba entre los favoritos, pero superó todas las instancias del proceso. Durante la selección, cinco personas lo impugnaron por supuestas irregularidades y presunto incumplimiento de requisitos.
Algunos diputados denunciaron entonces que Mariaca compraba votos a través de intermediarios. Una fuente que integraba el Legislativo en ese momento señaló a infobae.com que "a cada diputado que votó por él le pagaron entre cinco mil y seis mil dólares" y que se repartieron lapiceras con tinta borrable para que los legisladores pudieran fotografiar su voto y luego modificarlo en secreto.
Estas denuncias nunca fueron probadas. El resultado de la votación, no obstante, generó suspicacias: Mariaca obtuvo 115 de 161 votos, superando los dos tercios requeridos, con respaldo de legisladores de todas las bancadas, desde el oficialista Movimiento Al Socialismo hasta el conservador Creemos.
"Es uno de los desafíos más honrosos de mi vida", declaró Mariaca, entonces de 36 años, al asumir el cargo. "El cargo significa un compromiso inquebrantable con la justicia", añadió.
Posicionamiento político en medio de la crisis del MAS
Su elección coincidió con la fractura interna del MAS y la disputa entre el entonces presidente Luis Arce y Evo Morales. En diciembre, un mes después de emitirse la primera orden de aprehensión contra Morales por una acusación de trata de personas, Mariaca anunció públicamente que solicitaría seis meses de detención preventiva contra el expresidente una vez capturado. La orden de arresto nunca se ejecutó.
Distinciones y críticas en paralelo
En los últimos dos años, Mariaca recibió al menos 25 homenajes y distinciones y fue nombrado doctor honoris causa por dos universidades. Los reconocimientos llegaron desde la Cámara de Senadores, la Alcaldía de Santa Cruz, el Tribunal Supremo Electoral y la Federación de Cooperativas Mineras Auríferas, entre otras entidades.
Daniel Valverde, exdirector del Observatorio Político de la Universidad Gabriel René Moreno, cuestionó el alcance de esas distinciones. "Son reconocimientos oportunistas e interesados para obtener favores, quedar bien o sacar alguna ventaja. Hay personas con más méritos para reconocimientos, pero se distorsionan las valoraciones", afirmó. Según Valverde, muchos de esos gestos buscaban que Mariaca "no se olvide que fue artífice de una condecoración" cuando le tocara enfrentar la justicia a quien lo otorgó.
Un sistema judicial bajo presión estructural
El caso de Mariaca se inscribe en un contexto de fragilidad institucional. El informe de 2025 del World Justice Project sitúa a Bolivia en el puesto 131 de 143 países en el Índice de Estado de Derecho, con graves deficiencias en independencia judicial y ausencia de corrupción. En ese entorno, la voluntad de un funcionario clave puede imponerse con frecuencia a la institucionalidad.
Según infobae.com, el punto de inflexión en la gestión de Mariaca llegó cuando se convirtió en una figura incómoda para el Gobierno de Rodrigo Paz, aunque el artículo de origen no detalla el desenlace completo de ese proceso al momento de la publicación.
Source: Google News BO — Crime