Fiscal general de Bolivia Roger Mariaca detenido por vínculos con narcotráfico
La Asamblea Legislativa de Bolivia debate la destitución del fiscal general Roger Mariaca, arrestado por presuntos lazos con el crimen organizado y el narcotráfico.
Asamblea boliviana debate destituir al fiscal general preso por narcotráfico
La Asamblea Legislativa de Bolivia decidirá el viernes la suerte del fiscal general Roger Mariaca, detenido por presuntamente favorecer al narcotráfico, según informó apnews.com. Su arresto desencadenó una crisis política y judicial en el país, agravada por un creciente malestar social ante el deterioro económico.
Mariaca pasó la noche en una celda policial en El Alto a la espera de una audiencia en la que un juez determinará si permanece en prisión preventiva mientras se lo investiga por organización criminal y enriquecimiento ilícito. El fiscal no presentó su renuncia tras ser arrestado.
Senadores y diputados analizaron pruebas y debatieron entre la destitución del funcionario o la designación de un interino. Las autoridades también desconocieron al fiscal Luis Montaño, a quien acusaron de "usurpar funciones" luego de que se autoproclamara fiscal general, declaró el vocero presidencial José Luis Gálvez.
En la madrugada del viernes, la policía allanó domicilios de Mariaca y detuvo a su edecán con un millón de bolivianos en efectivo. La víspera, agentes incautaron 3,5 millones de bolivianos y unos 10.000 dólares que eran retirados del domicilio del fiscal en una ambulancia, según informó la policía.
"Hemos roto una estructura criminal que era liderada por Mariaca", afirmó el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, durante la sesión legislativa.
Mariaca fue detenido dos días después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos le revocara la visa, acusándolo de "recibir sobornos para favorecer el narcotráfico". Otros altos funcionarios judiciales también fueron arrestados en el marco de la operación.
La acción fue respaldada por el Escudo de las Américas, la alianza continental de gobiernos de derecha liderada por el presidente Donald Trump, que en una declaración conjunta apoyó al gobierno del presidente Rodrigo Paz "por sus acciones decisivas para enfrentar el narcotráfico, combatir la corrupción y exigir responsabilidad a quienes lo facilitan".
En paralelo, las autoridades buscan al exministro de Gobierno Eduardo del Castillo, señalado de haber protegido al presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Este último fue capturado y entregado a la DEA en marzo pasado; había vivido y operado en el oriente boliviano mientras era requerido por varios países del continente.
El caso llega en un momento de particular fragilidad para el gobierno de Paz. La eliminación de subsidios al diésel disparó el precio de los alimentos y erosionó el poder adquisitivo de la población. A ello se suma el escándalo generado por la detención de su asesor argentino Fernando Cerimedo, que ya había afectado la imagen del mandatario.
Source: Google News BO — Crime