Célula del PCC formalizada en Chile: 19 imputados por narcotráfico y crimen organizado
La Fiscalía Metropolitana Sur formalizó a 19 integrantes de una célula del Primeiro Comando da Capital, la mayor banda criminal de Brasil, con nueve en prisión preventiva.

Desembarco del PCC en Chile: 19 formalizados tras investigación con cooperación internacional
Según latercera.com, entre el 1 y el 4 de octubre la Fiscalía Regional Metropolitana Sur formalizó por asociación criminal y asociación ilícita para el narcotráfico a 19 sujetos que integraban una célula del Primeiro Comando da Capital (PCC), la organización criminal más grande de Brasil y una de las más poderosas del continente. Nueve imputados quedaron en prisión preventiva; los otros diez ya se encontraban privados de libertad por medidas cautelares o condenas previas.
La audiencia, de carácter reservado y concluida este domingo, representa un hito en la persecución del crimen organizado en Chile.
Alerta desde la triple frontera
La investigación, desarrollada por el Ministerio Público chileno en conjunto con la Policía de Investigaciones (PDI), se inició a partir de instancias de cooperación internacional. Entre los antecedentes clave figuró información proveniente de la zona de triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina, que daba cuenta de la presencia de integrantes del PCC en territorio chileno. Durante la audiencia contra los 19 imputados, esa información fue acreditada con diversas evidencias reunidas en la causa.
Hasta hace un año, pese a que se conocía su presencia en el país, no existía información sobre actividad criminal directa de la banda en Chile. El Informe de Crimen Organizado en Chile 2025, elaborado por la Unidad Especializada en Crimen Organizado y Drogas (UCOD) de la Fiscalía Nacional y publicado en octubre del año pasado, identificó 16 organizaciones delictivas transnacionales operando en el país, pero el PCC no figuraba en ese listado. El mismo informe sí reconocía "organizaciones con vínculos con el Primer Comando da Capital y el Comando Vermelho, ambos de Brasil, dedicados al tráfico de cocaína desde Bolivia y Paraguay".
El PCC: estructura, expansión y designación terrorista
El PCC se formó tras el motín en la antigua prisión de Carandiru, en Sao Paulo, en octubre de 1992, cuando una intervención policial dejó 111 presos muertos. Desde las cárceles, la organización se consolidó como una de las estructuras criminales transnacionales más poderosas del hemisferio, con presencia confirmada en 27 países, incluido Chile.
La banda opera con un modelo estatutario que contempla bautismos, fichas de miembros, adoctrinamiento y un registro conocido como el "Libro blanco". Existe además un "Libro negro" con exintegrantes sobre quienes se puede decretar la muerte. Sus mercados ilícitos —denominados internamente "sintonías"— abarcan contrabando, tráfico de drogas, homicidios, robos violentos y secuestros.
En mayo de este año, el Departamento de Estado de Estados Unidos designó al PCC y a su organización rival, el Comando Vermelho, como terroristas globales especialmente designados (SDGT). "Estas organizaciones terroristas brasileñas representan una amenaza creciente para la paz y la seguridad en todo el mundo, y el gobierno brasileño necesita urgentemente tomar medidas enérgicas para enfrentarlas y derrotarlas antes de que se extiendan y crezcan", señaló el gobierno de Donald Trump en un documento enviado por la Casa Blanca al Congreso de Estados Unidos, conocido en septiembre. En Brasil se reconoce la posibilidad de que Estados Unidos utilice fuerzas militares en su territorio para actuar contra la banda.
Vínculos previos con Chile y señales tempranas
Los primeros indicios de conexión entre el PCC y delincuentes chilenos se remontan a 2022, cuando Carabineros entregó al Ministerio Público uno de los primeros informes que detectaba el pago de membresías a la organización brasileña por parte de delincuentes locales para labores de cobertura. Francisco Javier Rivera Galaz, alias "el Francis", prófugo por el crimen del carabinero Alejandro Ortiz —baleado en Renca mientras trabajaba como repartidor—, habría sido bautizado por el PCC.
En marzo de 2024, la Fiscalía Brasileña confirmó conexión entre el PCC y delincuentes chilenos tras incautar teléfonos en cárceles de Sao Paulo. Por entonces, el director de la unidad especializada en Crimen Organizado de la Fiscalía Nacional, Ignacio Castillo, confirmó que se desarrollaba una investigación ante la eventual presencia y operatividad del PCC en Chile.
El corredor bioceánico como factor de riesgo
El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios —referido en círculos especializados como el "zar antidrogas" chileno—, advirtió en junio de 2025, durante una jornada de trabajo en Santiago con equipos del Ministerio Público, policías y agencias internacionales, que el PCC representa la principal amenaza estructural para Chile.
"Lo que nos tiene que preocupar es el PCC, porque le vamos a dar un tremendo acceso a través del corredor bioceánico, sobre todo por la influencia que tiene en la triple frontera y los fenómenos que ahí se dan: contrabando, lavado de activos, comercialización de drogas, corrupción, crimen organizado", afirmó Castro Bekios. En mayo, en entrevista con La Tercera, ya había alertado que el proyecto vial que conectará el océano Pacífico con el Atlántico a través de Chile, Argentina, Paraguay y Brasil "podría ser la puerta de entrada de nuevas organizaciones criminales si no se toman las medidas adecuadas".
El exministro del Interior de Perú Rubén Vargas Céspedes había advertido hace un año que el PCC y el Comando Vermelho, bandas calificadas como "más violentas que el Tren de Aragua", podrían llegar a asentarse en Chile.
Autoridades chilenas valoran la intervención temprana
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, reconoció la gravedad del escenario al conocerse la desarticulación de la célula. "Chile creyó durante muchas décadas que éramos inmunes, pero nuestro país opera el crimen organizado internacional", declaró.
El fiscal regional de la Fiscalía Metropolitana Sur, Héctor Barros, subrayó la importancia de haber actuado antes de que la organización consolidara su implantación. "Si hubiésemos esperado cinco años más o no nos hubiésemos percatado de esto antes, habríamos tenido un nuevo flagelo como nos ocurrió con el Tren de Aragua", sostuvo Barros.
Source: Google News CL — Crime