Narcotráfico en puertos del norte: fiscal de Antofagasta alerta por corredor bioceánico
El fiscal regional Juan Castro Bekios advierte que los puertos de Antofagasta y Mejillones podrían atraer al crimen organizado. Un proyecto de ley busca reforzar la seguridad portuaria.

Puertos del norte de Chile, en la mira del narcotráfico ante avance del corredor bioceánico
El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, advirtió que los puertos de Antofagasta y Mejillones podrían convertirse en puntos de interés para organizaciones criminales que busquen trasladar drogas hacia los mercados de Asia-Pacífico. Según reportó madero.cl, la advertencia fue planteada en una entrevista con Emol en el contexto del avance del corredor bioceánico, el proyecto que busca conectar Brasil con los terminales del Pacífico norte chileno.
Castro Bekios señaló que una de las principales ventajas logísticas del corredor —la reducción de tiempos y costos de transporte— podría transformarse simultáneamente en un incentivo para el narcotráfico. De acuerdo con el fiscal, la conexión permitiría ahorrar cerca de diez días de viaje, evitar el tránsito por el Canal de Panamá y reducir costos en torno a un 30%.
Prestigio portuario como factor de riesgo
El fiscal puso especial atención en la reputación de los puertos chilenos. Castro Bekios explicó que estos terminales podrían resultar atractivos para el narcotráfico precisamente porque operarían con menores niveles de alerta que otros puertos de la región, lo que los convertiría en una alternativa más discreta para sacar cargamentos ilícitos.
La advertencia no apunta a que organizaciones como el Primeiro Comando da Capital (PCC) busquen instalarse en Chile, sino a que podrían aprovechar la infraestructura y las rutas de transporte existentes para movilizar mercancías ilícitas hacia destinos en Asia-Pacífico.
Proyecto de ley en el Senado
El planteamiento del fiscal coincide con una iniciativa legislativa que la senadora por Antofagasta, Paulina Núñez, ha impulsado durante este año en el Congreso. En junio de 2026, Núñez ingresó al Senado un proyecto de ley junto a los senadores Iván Flores, Carlos Kuschel, Iván Moreira y Cristián Vial, con el objetivo de fortalecer la seguridad portuaria frente al crimen organizado. La propuesta se encuentra en primer trámite constitucional.
En agosto, la Sala del Senado aprobó el proyecto en general y por unanimidad, que continúa ahora su revisión en comisión para recibir indicaciones antes de avanzar en su discusión en particular.
Durante el debate, Núñez sostuvo que la frontera marítima debe ser considerada dentro de las prioridades de seguridad del país y remarcó el papel estratégico de los puertos. Su propuesta va más allá de la revisión física de contenedores: contempla medidas de trazabilidad, prevención, control de accesos, gestión de riesgos y coordinación entre organismos públicos y actores privados de la cadena logística.
Fiscalía anticipa riesgos antes de que el corredor madure
La Fiscalía Regional de Antofagasta ha insistido a lo largo de este año en que el crimen organizado no solo observa las fronteras terrestres, sino también la cadena logística y el movimiento de mercancías. En agosto, Castro Bekios planteó que el desarrollo del corredor hará necesario reforzar la coordinación institucional, la trazabilidad de las cargas, la tecnología y la inteligencia financiera.
En mayo, el mismo fiscal había señalado la necesidad de aumentar las capacidades de detección tecnológica y los recursos humanos destinados a la seguridad portuaria, con mención específica a los terminales del norte del país.
Una paradoja para la región
El debate adquiere una dimensión particular para Antofagasta y Mejillones, ambos terminales de relevancia en la actividad minera y en el comercio exterior. El escenario plantea una paradoja para la región: el mismo corredor que busca posicionar al norte como plataforma logística internacional también podría incrementar el interés de las organizaciones criminales por esa infraestructura.
La discusión sobre seguridad portuaria se instala así como una de las condiciones que deberán acompañar el crecimiento del comercio, antes de que el corredor alcance todo su potencial. La propuesta impulsada por Núñez apunta a que los distintos actores de la cadena logística incorporen herramientas de prevención, mientras que desde el Ministerio Público se insiste en anticipar los posibles fenómenos criminales asociados al nuevo flujo de mercancías.
Source: Google News CL — Crime