Amigos de Donovan Balanta denuncian violencia racista policial en Ciudad Bolívar, Bogotá
Siete policías golpearon y taserearon a Donovan Balanta Paz, de 34 años, en el barrio Caracolí; murió trasladado al hospital. Familiares y vecinos denuncian perfil racial sistemático contra población afro.

Muerte de Donovan Balanta desata acusaciones de racismo policial en Bogotá
Siete policías detuvieron, golpearon y descargaron sus táseres sobre Donovan Balanta Paz, de 34 años, el 20 de septiembre en el barrio Caracolí, en el límite de Bogotá con Soacha, dentro de la localidad de Ciudad Bolívar. Nunca regresó a su casa: los uniformados lo trasladaron a un hospital, donde fue declarado muerto. Así lo documenta elpais.com, que recogió los testimonios de familiares, vecinos y líderes sociales.
Quienes lo conocían lo describen como un hombre leal: sostén económico y emocional de su familia, siempre presente para sus amigos y referente en la comunidad del barrio Caracolí, una zona con alta concentración de población afro, en su mayoría familias desplazadas por la violencia desde departamentos como el Chocó, Nariño y el Cauca.
"Si no hubiese sido él, quizá hubiese sido yo"
Según Elisair Viveros, cuñado de Balanta, todo comenzó frente a su propia casa. Donovan compartía con varios amigos cuando llegaron dos motorizados y, relata Viveros, les dijeron algo como "los negros son muy bullosos". Los ánimos se caldearon, y uno de los uniformados habría amenazado con dispararle. Poco después, los policías llamaron refuerzos por radio alegando que estaban siendo atacados.
Videos de seguridad que han salido a la luz en los días posteriores muestran la llegada de al menos una docena de uniformados, incluyendo miembros del Grupo de Operaciones Especiales, destinado a combatir el crimen organizado. Era mediodía en un barrio residencial. Las imágenes registran niños en la calle y mujeres —entre ellas la madre de Balanta, una señora de la tercera edad— intentando intervenir mientras varios policías se lanzaban sobre el hombre.
Donovan alcanzó a correr una cuadra, pero fue interceptado. En una calle estrecha y empinada sin pavimento, los siete policías lo rodearon, le golpearon la cabeza, le quitaron un zapato y le aplicaron descargas eléctricas mientras él gritaba. Ya inmóvil, lo subieron a una patrulla. Viveros denuncia que la familia no recibió ninguna información sobre su destino y lo buscó de CAI en CAI, hasta que les informaron que había sido trasladado a un hospital. Cuando llegaron, médicos y otros policías les dijeron que había ingresado sin signos vitales.
Varios vecinos aseguran además que durante la intervención los policías profirieron insultos racistas contra Balanta. "Negro hijueputa", le gritaron, según el cuñado. Viveros teme represalias cuando pase la atención mediática, y sentencia: "Si no hubiese sido él, quizá hubiese sido yo".
"¡Justicia!", corearon decenas en el entierro
El jueves posterior a su muerte, decenas de personas acompañaron el entierro de Balanta en el cementerio El Apogeo con bombas blancas en mano. "¡¿Qué queremos?!", gritaban unos. "¡Justicia!", respondían otros, entre llantos y rostros afligidos. Entre los murmullos se escuchaba: "Lo que más rabia da fue la forma en la que lo mataron".
Para Yeison Martínez, líder social de 28 años y amigo de infancia de Balanta —a quien llamaban "Piri"—, la muerte es la expresión más trágica del racismo estructural que padece el barrio. Señala que, tras el caso, varias personas se le han acercado para contarle que otros jóvenes han muerto en circunstancias similares. Agrega que uno de los policías involucrados lo agredió a él mismo semanas antes.
La Policía aparta a siete agentes; el alcalde pide acelerar la investigación
El miércoles siguiente a los hechos, la Policía anunció que apartó de sus cargos a los siete agentes involucrados mientras avanza la investigación. La institución sostuvo que la intervención fue legítima, motivada por una pelea entre vecinos, que le brindó todas las garantías a Balanta y lo remitió al hospital con vida.
Para la familia, esa medida resulta insuficiente. "No descansaremos hasta verlos tras las rejas", afirmó Viveros. El jueves, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, prometió vía X su apoyo a la familia y solicitó a las autoridades competentes "acelerar la investigación y llegar hasta el fondo de lo sucedido".
Defensor de población afro: "La impunidad ronda casi el 100%"
Ali Bantú, defensor de las poblaciones afro y líder del colectivo jurídico Justicia Racial, asumió el caso y convocó un plantón el viernes pasado frente al búnker de la Fiscalía General de la Nación. "La Policía en Colombia goza de una impunidad que ronda casi el 100% cuando cometen este tipo de crímenes y en este caso no queremos que eso pase", declaró Bantú a elpais.com. El abogado pidió reunirse con la fiscal general para que se cree una comisión que atienda los casos de violencia policial contra personas negras que, según él, quedan archivados sin consecuencias.
Bantú también recordó el caso de Zamir Martínez Pacheco, de 24 años, quien murió en 2023 por un disparo durante un procedimiento policial en el barrio Brisas del Diamante, al que había llegado desplazado del Chocó. "Los 20 policías que mataron a Zamir siguen impunes", afirmó.
Un barrio con heridas acumuladas
Los videos del 20 de septiembre, grabados desde múltiples ángulos y dispositivos, se difundieron masivamente y abrieron un debate sobre el uso excesivo de la fuerza policial y el posible perfilamiento racial. Vecinos de Caracolí aseguran que es común que en la zona se señale a personas afro de algún delito únicamente por su color de piel.
Martínez describió las condiciones que enfrentan las familias desplazadas que llegan a Ciudad Bolívar: reclutamiento de menores, nuevo desplazamiento cuando se resisten a trabajar para organizaciones criminales y falta de oportunidades. Para él y para quienes marcharon este jueves con bombas blancas, la muerte de Donovan Balanta no fue ni una riña ni una confusión, como algunos relatos oficiales insinuaron en un principio. "No lo mataron en una riña ni por una confusión", repiten sus amigos.
Source: Google News CO — Crime