Extradición de alias Toto revive el crimen del agente de la DEA y el cartel de Bogotá
Jorge Enrique Figueroa Monroy, alias Toto, fue notificado de una orden de extradición a EE.UU. por el asesinato de un agente de la DEA ocurrido en 1998 en la Zona Rosa de Bogotá.

Alias Toto, la DEA y el cartel de Bogotá: una extradición que reabre un expediente de más de veinte años
Jorge Enrique Figueroa Monroy, alias Toto, recibió el primero de octubre una notificación formal de solicitud de extradición mientras cumplía condena en la cárcel de Guaduas, en Cundinamarca. Según reporta semana.com, el requerimiento proviene de una corte federal de Estados Unidos y está vinculado al homicidio de Francisco Arnoldo Moreno, agente especial de la DEA asesinado el 22 de noviembre de 1998 en inmediaciones del establecimiento El Divino, en plena Zona Rosa de Bogotá.
El caso había permanecido en los archivos de la justicia colombiana durante más de dos décadas, hasta que la captura de alias Toto en febrero de 2018 volvió a ponerlo en primer plano. Desde entonces ha permanecido privado de la libertad en cárceles como La Picota, en Bogotá, y posteriormente en Guaduas, donde agentes de la DEA y del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) llegaron al mediodía para entregarle la notificación. Figueroa firmó el documento y, según el informe conocido por semana.com, intentó comunicarse con su padre para informarle del nuevo proceso internacional que enfrentaba.
El asesinato del agente Moreno y la hipótesis del cartel
En sus inicios, la muerte del agente Francisco Arnoldo Moreno Aguilar fue planteada como una riña. Con el paso de los años, sin embargo, la investigación apuntó a una red de narcotráfico con sede en Bogotá —denominada el cartel de Bogotá— que operaba en asocio con traficantes israelíes. Moreno investigaba esa organización durante su comisión en Colombia, lo que, según las autoridades, motivó la orden de su asesinato.
Un informe de la DEA conocido por semana.com describe a esa organización como un "GDO transnacional dedicado al narcotráfico liderado por un israelí, a cargo del envío de estupefacientes (cocaína) desde Colombia hacia Estados Unidos y Europa, así como el responsable de la muerte del agente DEA Francisco Arnoldo Moreno Aguilar".
Condena en Colombia y cargos en Estados Unidos
Casi veinte años después del homicidio, la justicia colombiana condenó a Figueroa Monroy a 30 años de prisión por el asesinato del agente de la DEA. No obstante, el proceso en Estados Unidos siguió su curso de manera paralela. En 2003, la Corte Distrital para el Distrito de Columbia ya contaba con un expediente avanzado contra alias Toto. El requerimiento de extradición, según el informe, "se fundamenta en cargos de acusación del 29 de abril de 2003, formulados ante la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, por el cargo de homicidio de una persona internacionalmente protegida, en segundo grado, relacionado con la muerte del agente especial Moreno Aguilar".
Para la DEA, el asesinato de uno de sus agentes era un asunto de honor institucional. Las autoridades estadounidenses no consideraron la condena en Colombia como cierre del caso, sino como una etapa dentro de un proceso que debía tener también respuesta ante sus propios tribunales.
Reconstrucción del expediente
Para sostener la solicitud de extradición, los investigadores debieron reconstruir el caso desde sus cimientos. Rastrearon durante meses documentos judiciales, testimonios y peritajes archivados en la judicatura colombiana, con el objetivo de organizar la evidencia y compartirla con las autoridades estadounidenses.
"La investigación actual tuvo como propósito integrar las fuentes abiertas, actuaciones judiciales, declaraciones, peritajes y documentos del expediente, con el que se pudo verificar la consistencia de la información, identificar vacíos investigativos y fortalecer el análisis de la dimensión internacional del caso", señala el documento al que tuvo acceso semana.com.
Los agentes del CTI destacaron, además, la importancia de ese trabajo institucional para afianzar las relaciones judiciales con Estados Unidos, incluso en casos que llevan décadas de ocurrencia. A través de esa reconstrucción fue posible establecer no solo la responsabilidad de Figueroa en el homicidio del agente Moreno, sino también su vinculación con la narcoalianza que operaba junto a traficantes israelíes.
La defensa: non bis in idem
La defensa de alias Toto anunció que pedirá una revisión del proceso. El argumento central gira en torno al principio de non bis in idem: en Colombia, el asesinato del agente de la DEA ya fue investigado, juzgado y condenado. Su representación legal sostiene que Figueroa Monroy no puede ser señalado dos veces por un mismo hecho.
La discusión jurídica, sin embargo, enfrenta un obstáculo de fondo: el cargo formulado por la justicia estadounidense es homicidio de una persona internacionalmente protegida, una categoría que las autoridades de ese país consideran un ataque directo a la lucha contra el narcotráfico y que justifica la jurisdicción federal norteamericana con independencia de lo actuado en Colombia.
Siete años preso, un nuevo frente
Alias Toto lleva siete años privado de la libertad en Colombia, sosteniendo ante la justicia local una hipótesis de legítima defensa para el cargo de homicidio agravado. La notificación de extradición abre un nuevo frente legal para Figueroa Monroy, quien ahora deberá responder ante dos sistemas judiciales por los hechos ocurridos aquella noche de noviembre de 1998 en la Zona Rosa bogotana.
La corte federal en Washington espera recuperar el expediente colombiano como material probatorio adicional, sumado a las pruebas reunidas durante dos décadas por investigadores de ambos países. El caso del llamado cartel de Bogotá, con sus conexiones internacionales y el homicidio de un funcionario de la DEA, vuelve así a los estrados tras más de veinte años en los archivos de la justicia.
Source: Google News CO — Bogotá