Recompensa de $100 millones por feminicidio de niña de 10 años en Frontino, Antioquia
La Gobernación de Antioquia ofrece $100 millones por información sobre el asesino de Jhady Sofía Osorio Mesa, niña de 10 años asesinada en Frontino el 23 de septiembre.

Gobernación de Antioquia ofrece recompensa por crimen de niña en Frontino
La Gobernación de Antioquia anunció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que conduzca a la identificación, captura y judicialización del responsable del asesinato de Jhady Sofía Osorio Mesa, una niña de 10 años cuyo cuerpo fue hallado el 23 de septiembre en una finca de la vereda Las Cabras, municipio de Frontino. El caso fue documentado por elcolombiano.com, cuya publicación motivó el pronunciamiento oficial.
"¡El crimen de la pequeña Jhady Sofía Osorio Mesa, en Frontino, no puede quedar impune! Desde la Gobernación de Antioquia ofrecemos una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita identificar, capturar y llevar ante la justicia al responsable de este crimen atroz", escribió el gobernador Andrés Julián Rendón en su cuenta de X.
Rendón indicó además que la Secretaría de las Mujeres de Antioquia acompaña a la familia en la ruta de justicia y ofrece orientación jurídica y atención psicológica. El mandatario también solicitó a la Fiscalía que investigue el hecho bajo la hipótesis de feminicidio y que actúe "con celeridad y contundencia en este y en todos los casos de feminicidio en Antioquia".
Una ventana de 50 minutos
Jhady vivía con sus padres, Jader Osorio —dedicado a las labores del campo— e Irma Estela Mesa, docente de preescolar, en una finca de la vereda Las Cabras, ubicada a 20 minutos del casco urbano de Frontino. Cursaba el sexto grado en la Institución Educativa Pedro Antonio Elejalde, sede Las Mercedes.
Aquel 23 de septiembre, la niña salió del colegio pasado el mediodía y llegó a la finca, donde la cuidadora le sirvió el almuerzo y se marchó a las 3:30 p.m. Jhady quedó sola, haciendo tareas escolares, a la espera de su padre, quien estaba comprando útiles en el pueblo.
Jader regresó a las 4:20 p.m. Al ingresar, encontró a su hija suspendida por el cuello en el corredor externo, colgada con el lazo de un columpio artesanal que pendía de una viga. La familia estaba acondicionando ese columpio para una sobrina y aún no lo había terminado. El padre la desamarró e intentó reanimarla, pero la niña no respondió. Llamó entonces a la estación de Policía.
Según la Noticia Criminal registrada por la Fiscalía y conocida en exclusiva por elcolombiano.com, la Policía no envió patrullas a la vereda "por motivos de orden público que se presentan en este municipio". La atención inicial fue coordinada con el Cuerpo de Bomberos, cuyos integrantes llegaron al sitio y encontraron a Jhady sin signos vitales.
La necropsia que cambió la investigación
El cadáver fue trasladado al hospital María Antonia Toro De Elejalde, donde peritos judiciales observaron un surco de fricción en la región hioidea e infrahioidea. En un primer momento las hipótesis contemplaban un suicidio —aunque la menor nunca mostró señales de depresión— o una muerte accidental mientras jugaba con el columpio.
Ocho días después, la necropsia de Medicina Legal trastocó por completo la investigación. "Me dijeron que había salido la necropsia de Medicina Legal: a mi hija la violaron, luego la ahorcaron con un lazo rústico y después la colgaron", relató Irma Mesa en conversación con elcolombiano.com.
El asesino había abusado sexualmente de la niña, la estranguló y luego manipuló la escena del crimen para simular un suicidio. Toda la agresión ocurrió en la ventana de 50 minutos en que Jhady estuvo sola en la finca.
Investigación en curso
Las autoridades aguardan ahora los resultados de un segundo examen de Medicina Legal, orientado a establecer si existen huellas del feminicida en las uñas, la ropa y las partes íntimas de la víctima.
"Para nosotros es muy importante que se haga justicia. Pedimos ayuda a la comunidad, para que por favor nos ayude a encontrar al responsable. Y también a las autoridades y al señor gobernador de Antioquia, para que le den prioridad a este caso, porque está estancado", pidió Irma.
Jhady Sofía fue sepultada en el cementerio del municipio de Bello. Su madre recordó que la niña soñaba con ser diseñadora, profesora o psicóloga, como su hermana mayor. En la vereda Las Cabras, entretanto, la comunidad vive con el temor de que un depredador de menores continúe en la zona.
Source: Google News CO — Crime