Pareja asesinada a la salida de urbanización en vía a Daule, Guayaquil
Jonathan Erazo Morán y Raquel Arias Álava fueron baleados junto a la garita de la ciudadela Colina del Sol. Ambos tenían antecedentes penales y los sicarios no fueron capturados.

Dos residentes abatidos al salir en moto de conjunto cerrado en el norte de Guayaquil
Según expreso.ec, Jonathan Alexander Erazo Morán, de 31 años, y Raquel Estefanía Arias Álava, de 34, fueron asesinados la tarde del viernes 2 de octubre de 2026 cuando intentaban salir en una motocicleta rosada de la urbanización Colina del Sol, ubicada en el kilómetro 12,5 de la vía a Daule, en el norte de Guayaquil.
Los atacantes abrieron fuego cuando la pareja no había avanzado ni tres metros fuera de los límites de la ciudadela. Erazo Morán murió en el lugar del crimen. Arias Álava sobrevivió inicialmente y fue trasladada a un centro de salud, aunque su pronóstico era reservado; horas después también falleció.
Una fuente policial citada por el medio señaló que los presuntos sicarios se movilizaban en una camioneta doble cabina de color rojo. Hasta la publicación del reportaje, los responsables no habían sido ubicados.
Un vecino del conjunto relató que los agentes ordenaron que nadie entrara ni saliera de la urbanización ante la sospecha de que los atacantes se habían refugiado dentro. "Los policías ordenaron que nadie salga ni entre a la ciudadela porque supuestamente los asesinos corrieron y se escondieron en algún lugar. Ellos buscaron casa por casa, como si se habían escondido debajo de las piedras, pero nunca los encontraron; nadie se explica cómo es que se escaparon", declaró ese residente.
El mismo vecino indicó que los uniformados ingresaron a su domicilio y al de un familiar para verificar que los sospechosos no estuvieran allí. Según comentarios en grupos del vecindario, la pareja residía en una de las primeras cuadras de la urbanización, cerca de una tienda.
La Policía Nacional informó que ambas víctimas registraban antecedentes penales, sin precisar mayores detalles al momento de la publicación.
Horas después del doble homicidio, la tensión en el conjunto cerrado seguía siendo palpable. Los guardias mantenían controles estrictos en el acceso. Una moradora que salió acompañada de su hijo afirmó haber presenciado la escena. "Si los adultos nos asustamos, no me imagino cuánto más un niño que no entiende lo que sucede", señaló.
Un familiar de las víctimas abandonó la urbanización la mañana del sábado y prefirió no hacer declaraciones sobre el hecho. Otro residente resumió el estado de ánimo general: "Golpeó a todos, así sea por miedo o por lo que sea, pero la gente está asustada al saber que cualquiera pudo haber sufrido las consecuencias".
Source: Google News EC — Guayaquil