89 menores detenidos en Barcelona enfrentan medidas judiciales por disturbios de octubre
Adolescentes reclutados por redes sociales para saqueos en el centro de Barcelona se ven ahora con órdenes de internamiento y libertad vigilada. Sus padres deberán pagar los daños causados.

Menores detenidos tras disturbios en Barcelona enfrentan respuesta judicial severa
Francisco Tabuenca, fiscal de menores, ha permanecido ocupado durante una semana tramitando declaraciones de 89 menores de edad detenidos por los disturbios y saqueos del 24 de octubre en el centro de Barcelona. Según El País, para la mayoría constituye su primer encuentro con la justicia. Lo que comenzó como una aventura virtual sin aparentes consecuencias en redes sociales ha derivado en medidas cautelares severas, procedimientos judiciales inminentes y tensiones familiares significativas.
Los menores suponen el 66 por ciento de los 133 arrestados totales durante los disturbios. Es la cifra más abultada de menores implicados en actos de pillaje o vandalismo que ha registrado Barcelona en este tipo de eventos. La participación juvenil ha ocurrido también en incidentes graves en Francia e Italia, compartiendo una coincidencia central: la reclutación a través de redes sociales.
La red de reclutamiento digital
Las convocatorias iniciales circularon en perfiles de TikTok con alusiones genéricas. Posteriormente, los adolescentes fueron dirigidos a grupos privados de WhatsApp y Telegram, donde recibieron indicaciones concretas para cometer saqueos. Los videos de los actos muestran a jóvenes muy pequeños, algunos de solo 12 años, que sonríen o huyen de la policía como si participaran en un videojuego, según describe un abogado que interviene en los casos.
El perfil de los detenidos
Los 89 menores detenidos pertenecen mayoritariamente a familias estructuradas, aunque con diferentes grados de vulnerabilidad económica. Según los Mossos d'Esquadra, un tercio son extranjeros y el resto españoles, con una parte importante siendo descendientes de inmigrantes. Excepto siete, ninguno tenía antecedentes vinculados a delincuencia previa. "Era la primera vez que se comportaban de esa manera", afirmó esta semana en el Parlament la consejera de Interior, Núria Parlon, subrayando la necesidad de situar a las familias en el centro para prevenir conductas reprobables.
Motivos heterogéneos
Los delitos atribuidos varían según cada caso: robo con fuerza, atentado a la autoridad y desórdenes públicos. Las motivaciones también difieren. Fuentes judiciales refieren que algunos acudieron expresamente a robar, otros fueron arrastrados por amigos, y otros simplemente iban a ver qué sucedía. Un menor explicó ante su abogado: "Me llegó un reel y fui por curiosidad". Otro, detenido frente a la tienda PC Componentes, que quedó destrozada, argumentó que todos llevaban la cara tapada excepto él. Una chica que llegaba de catequesis con su madre dijo que al ver a gente entrar en una tienda y coger bambas, también quiso hacerlo. Fue detenida al instante.
El choque con la realidad judicial
El golpe de realidad fue duro cuando comparecieron ante los jueces. Un abogado describe el caso de un menor al que le dictaron orden de internamiento en un centro. "Se quedó en shock, sin reaccionar. No asumía de qué se trataba porque no parecía consciente de la gravedad", relata.
La Fiscalía de Menores ha actuado con "rigor", según datos disponibles. Tabuenca y su equipo han solicitado medidas cautelares en casi todos los casos: ocho solicitudes de internamiento para casos más graves y para menores con historial delictivo previo, y 70 medidas de libertad vigilada que incluyen la prohibición de acudir a menos de un kilómetro de cualquier tipo de reunión o manifestación.
Respuesta contundente y educativa
Algunos jueces de menores han reprendido duramente a los adolescentes durante las comparecencias. "¿Sabéis lo que habéis hecho? ¿No os da vergüenza, no tenéis nada en la cabeza?", según fuentes conocedoras de esas sesiones. El objetivo declarado de la Fiscalía y los Mossos es lanzar un mensaje claro: "tolerancia cero" ante futuras convocatorias. En la jurisdicción de menores, la faceta educativa y preventiva predomina sobre la punitiva, aunque la severidad de las medidas refleja la intención de frenar cualquier tentación de reincidir.
Más de 30 comercios fueron saqueados durante los disturbios. Los padres de los menores detenidos deberán responder por los daños causados en tiendas y mobiliario urbano, añadiendo un costo material a las consecuencias judiciales que ya afrontan.
Source: El País