Interno agrede a dos funcionarios en la cárcel de Castellón
Un recluso con historial de violencia atacó a trabajadores que intentaban separarlo de otro interno en el módulo de enfermería; uno sufrió lesiones graves en codo y rodilla.

Agresión en el Centro Penitenciario de Castellón
Un interno del Centro Penitenciario de Castellón (Castellón I) agredió a dos trabajadores del establecimiento el martes a las 12.00 horas mientras intentaban detener una pelea en el Módulo de Enfermería, según informó el sindicato Acaip-UGT y confirmaron fuentes penitenciarias a Europa Press. El recluso, adscrito al Programa de Atención Integral a Enfermos Mentales (PAIEM) y con perfil de extrema agresividad, había iniciado un enfrentamiento físico contra otro interno.
Cuando el funcionario asignado al módulo intervino para restablecer el orden con apoyo de un segundo trabajador, el recluso se abalanzó contra ambos con violencia extrema, lanzando puñetazos, patadas y arañazos. Uno de los empleados sufrió policontusiones con lesiones severas en codo y rodilla que requirieron asistencia médica.
Historial previo de incidentes
Según El Confidencial, Acaip-UGT subraya que esta situación no es aislada. La plantilla del centro había alertado a la dirección durante meses sobre el peligro potencial de este interno, quien registra un amplio historial de incidentes regimentales y episodios disruptivos. Sin embargo, la administración no ha adoptado medidas de separación interior ni traslados a unidades psiquiátricas penitenciarias adecuadas a su patología.
El sindicato también señala que el Módulo de Enfermería sufre una "precariedad organizativa": registra un flujo constante y masivo de reclusos de todos los módulos del centro, y frecuentemente los servicios se cubren con un único funcionario a cargo. Esta desproporción numérica compromete tanto la seguridad de los trabajadores como la custodia adecuada de los internos.
Falta de recursos sanitarios
Acaip-UGT vincula los sucesos al "deterioro sistemático" de la sanidad penitenciaria bajo el Ministerio del Interior. El Centro Penitenciario de Castellón opera actualmente con un único médico para toda la población reclusa y una ausencia alarmante de psiquiatras para el seguimiento de patologías graves. A nivel nacional, las plazas vacantes de personal médico en prisiones superan el 75%, según la organización sindical.
Más del 30 por ciento de la población penitenciaria padece algún trastorno de salud mental, frecuentemente sin diagnóstico previo y que se exterioriza de forma violenta en el medio penitenciario. El sindicato sostiene que sin atención médica suficiente, detección precoz y seguimiento farmacológico riguroso, los centros se convierten en entornos de altísimo riesgo, descargando sobre el personal de vigilancia la contención física de cuadros psiquiátricos que deberían abordarse desde un plano clínico y en dependencias especializadas.
Demandas del sindicato
Acaip-UGT ha exigido a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias la dotación urgente de medios personales, la cobertura inmediata de vacantes sanitarias y el traslado de internos inadaptados a centros acordes a sus necesidades patológicas.
Source: El Confidencial