Juicio en el CNIO destapa presunto desfalco de 25 millones: grifos, duchas y pantallas compradas con dinero público

La UDEF y Fiscalía Anticorrupción investigan un presunto fraude de 25 millones en 17 años en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. El juicio laboral del denunciante, despedido ilegalmente, reveló compras inexplicables de material de baño y equipos informáticos.

Juicio en el CNIO destapa presunto desfalco de 25 millones: grifos, duchas y pantallas compradas con dinero público

Grifos, duchas y pantallas de mil euros: el presunto desfalco en el buque insignia del cáncer en España

El juzgado número 12 de lo Social de Madrid declaró nulo, hace escasos días, el despido del ex director de Operaciones del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). El juez determinó que su cese en agosto de 2025 fue una represalia por haber denunciado a la Fiscalía Anticorrupción, dos meses antes, un presunto desfalco de entre 20 y 25 millones de euros públicos a lo largo de 17 años. Así lo ha sabido El Mundo, que ha tenido acceso al desarrollo del juicio laboral.

La Unidad contra la Delincuencia Económica y Financiera de la Policía Nacional (UDEF) y la Fiscalía Anticorrupción llevan meses investigando la presunta corrupción en el seno del CNIO. Según la denuncia presentada por el ex director de Operaciones y otro ex alto cargo de la institución, una auditoría forense de meses de duración habría destapado un esquema de fraude continuado: contratos falseados, pagos por prestaciones no realizadas y adquisición de bienes no destinados al centro científico sino a negocios privados.

El presunto robo habría beneficiado, según la denuncia, a una red de empresas privadas controladas por ex altos cargos vinculados a la institución. El anterior gerente del CNIO niega toda implicación.

Seis horas de juicio y un rosario de irregularidades

El juicio laboral, que se extendió durante seis horas, permitió que aflorara buena parte de lo investigado. El testimonio clave fue el de un estrecho colaborador del ex director de Operaciones, quien describió ante el juez cómo ambos fueron descubriendo irregularidades, en ocasiones moviéndose de forma clandestina por las instalaciones de la sede del CNIO, en el norte de Madrid.

El testigo relató, entre otros episodios, cómo solicitaron un "estudio de viabilidad" por el que se había desembolsado dinero público. Al no aparecer el documento, un responsable de la institución les hizo llegar finalmente lo que se presentaba como dicho estudio: "Un documento físico de 400 hojas que no era ningún estudio de viabilidad de nada, sino catálogos de máquinas, que no aparecían firmados por nadie ni con ningún proveedor", declaró el testigo según El Mundo.

Cuando preguntaron, se les explicó que el documento era obra de una persona identificada como J.A.H., descrito como "un ingeniero amigo de la casa" que "siempre arregla cualquier problema". Ese individuo, señaló el testigo, estuvo posteriormente imputado en el 'Caso Púnica', el escándalo de contratos públicos amañados en municipios de la Comunidad de Madrid.

Contratos fraccionados y pantallas como "material de un solo uso"

Otra de las irregularidades descritas ante el juez fue la compra de muebles mediante un contrato "fraccionado" de forma deliberada para no alcanzar el umbral que obliga a controles de fiscalización. Cuando el director de Operaciones y su colaborador lo pusieron en conocimiento de la dirección técnica, no obtuvieron respuesta coherente.

Desde ese mismo departamento se habría impulsado también la adquisición de "13 ó 14 pantallas de ordenador como material fungible, es decir, de un solo uso", según declaró el testigo. La calificación como material fungible tenía una consecuencia concreta: "De forma que no fuera inventariable, y por tanto controlable". El precio unitario de cada pantalla superaba los 1.000 euros. El juez escuchó la explicación, según El Mundo, visiblemente atónito.

Ambos cargos constataron repetidamente que las respuestas que recibían carecían de lógica, salvo como indicio de posibles irregularidades, y que en todo caso vulneraban los controles de la Intervención General del Estado vigentes desde 2020.

Almacenes ocultos bajo las rampas del garaje

La situación llevó al director de Operaciones y a su colaborador a bajar personalmente a los almacenes de la institución para comprobar "in situ" qué estaba ocurriendo. La iniciativa generó alarma en la dirección técnica, pero no produjo el resultado esperado: los dos cargos no lograron localizar varios de los almacenes.

Fue la UDEF quien los encontró una vez iniciada la investigación policial. El testigo lo describió ante el juez: "A mí me llamó la UDEF, y la verdad es que desconocía parte del almacén. Y dos de ellos, grandes, estaban debajo de lo que son las rampas del garaje. Entrabas y tenían todo tipo de materiales. Había una entrada que te tenías que agachar, como un pasadizo, y luego llegabas a otra zona más diáfana en la que tenías materiales que no parecían estar relacionados con nuestra investigación: repuestos de mangueras, cosas de baños, grifos, duchas... Material que no tenía que ver con el centro".

Cuando el abogado le preguntó si las cantidades eran razonables, el directivo fue tajante: "En cantidades enormes".

Una hipótesis central: bienes del CNIO desviados a negocios privados

El CNIO maneja un presupuesto de algo más de 20 millones de euros públicos al año y es considerado el buque insignia de la investigación española en la lucha contra el cáncer. La hipótesis principal que manejan la UDEF y la Fiscalía Anticorrupción apunta a que bienes adquiridos con fondos del centro habrían sido desviados hacia negocios privados: "enormes cantidades" de grifos, duchas y material de baño, toalleros, cuadros eléctricos más propios de urbanizaciones que de un laboratorio científico, y pantallas de ordenador de alto precio clasificadas como consumibles para eludir el inventario.

La investigación sobre la presunta corrupción en el CNIO continúa abierta. El despido del principal denunciante ha sido declarado nulo por el juzgado de lo Social, lo que refuerza su condición de testigo protegido en el marco de la causa.

Source: El Mundo

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