Santiago Peña destituido y detenido en Paraguay por el escándalo del Banco Ueno
El Senado paraguayo destituyó por unanimidad al presidente Santiago Peña por su vínculo con el fraude del Ueno Bank. Fue detenido y trasladado a un regimiento militar.

Senado de Paraguay derroca a Peña tras colapso del Ueno Bank
Según laizquierdadiario.com.ve, el expresidente paraguayo Santiago Peña fue detenido en su domicilio y trasladado al Regimiento Escolta Presidencial el viernes, horas después de que el Senado aprobara su destitución por unanimidad. La votación registró 44 votos a favor de la condena, incluidos los 25 senadores del oficialista Partido Colorado, con solo una ausencia. Peña debía prestar declaración indagatoria el sábado a las 11 de la mañana.
La crisis tiene como epicentro el colapso del Ueno Bank, una entidad financiera digital que había crecido de forma acelerada desde su transformación en banco a fines de 2023. El 60% de la población adulta del país mantenía una cuenta en esa entidad, con cerca de tres millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes. El Banco Central de Paraguay intervino la institución, controlada por el Grupo Vázquez, tras detectar niveles críticos de solvencia y créditos otorgados a empresas del mismo grupo por encima de los límites legales.
La intervención derivó en sucursales bloqueadas, retiros congelados y depósitos inaccesibles, con características de un corralito. El impacto se extendió sobre fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) y la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), golpeando directamente los ahorros de jubilados. Más de tres millones de ahorristas quedaron sin acceso a su dinero.
El escándalo compromete a Peña directamente
El caso excede el plano financiero: Peña fue accionista del grupo propietario del Ueno Bank y mantuvo vínculos comerciales con la entidad antes de asumir la presidencia. Esa relación fue el eje del juicio político que la oposición impulsó y que, en un principio, el bloque del Partido Colorado amenazaba con bloquear.
La situación cambió cuando Horacio Cartes, expresidente de Paraguay y líder del Partido Colorado, se pronunció públicamente a favor del juicio político contra Peña. El giro no fue casual: Peña había comenzado a disputarle influencia dentro del partido y lograba desplazarlo progresivamente, algo que Cartes no toleró. Su apoyo al proceso de destitución funcionó como represalia interna y terminó de inclinar la balanza en el Senado. Paradójicamente, fue también Cartes quien impulsó en el Congreso el pedido de investigación sobre la solvencia del banco.
Peña intentó una maniobra de último momento el jueves al renunciar a su cargo, lo que le habría permitido conservar su banca como senador vitalicio y eludir el juicio político. La calle identificó rápidamente la maniobra. Ante la presión de manifestantes, el Congreso rechazó la renuncia y continuó con el proceso que culminó en su destitución.
Alliana asume la presidencia bajo sospecha
Tras la destitución, una comisión bicameral del Congreso tomó juramento al vicepresidente Pedro Alliana como nuevo presidente de Paraguay. Alliana también aparece involucrado en el escándalo del Ueno Bank, aunque el Partido Colorado rechazó el jueves el pedido de la oposición de iniciarle un juicio político, blindándolo políticamente.
Como nuevo vicepresidente, el Senado designó a Antonio Barrios, otro hombre del entorno de Cartes, quien hasta hace poco había calificado el juicio político contra Peña de "demasiado". La composición del nuevo gobierno refleja que el control interno del Partido Colorado permaneció en manos de Cartes durante toda la crisis.
Celebraciones y protestas en las calles
La votación del Senado fue acompañada por una movilización masiva en las calles. Miles de ciudadanos, muchos de ellos ahorristas y jubilados afectados por el congelamiento de fondos, expresaron su furia frente al Congreso. Tras confirmarse la destitución de Peña, se produjeron celebraciones entre los manifestantes. Varios también corearon consignas contra el nuevo presidente Alliana, dejando claro que la salida de Peña no cierra el conflicto político.
La crisis financiera que desencadenó el proceso político sigue sin resolverse: millones de familias paraguayas permanecen sin acceso a sus ahorros, y los fondos de organismos de seguridad social continúan en riesgo mientras el nuevo gobierno —integrado por figuras igualmente señaladas por el escándalo— asume el poder.
Source: Google News CL — Santiago