Bioquímico detenido en Esquel por encerrar a su esposa e hijos durante cuatro años

Miguel Edgardo Battista, de 72 años, fue arrestado en Esquel, Patagonia, acusado de privar de libertad a su familia. Su esposa fue internada y los tres hijos quedaron bajo custodia judicial.

Bioquímico detenido en Esquel por encerrar a su esposa e hijos durante cuatro años

Arresto en Esquel: bioquímico acusado de mantener cautiva a su familia durante años

Un bioquímico de 72 años fue detenido el jueves pasado en Esquel, ciudad patagónica enclavada en la cordillera de los Andes, acusado de mantener encerrados a su esposa y sus tres hijos durante al menos cuatro años. Según informa elpais.com, el caso salió a la luz tras una serie de denuncias de vecinos que alertaron sobre comportamientos inusuales en la vivienda del barrio La Cascada.

Quién es Miguel Edgardo Battista

El imputado, Miguel Edgardo Battista, se dedica al desarrollo de productos alimenticios y suplementos dietarios. En el fondo de su casa había instalado un laboratorio donde extraía esencias de plantas que comercializaba en frascos con gotero. Conoció a su esposa —de 41 años— cuando trabajaba en una farmacia de San Martín, en las afueras de Buenos Aires. La pareja tiene tres hijos, actualmente de 19, 17 y 13 años: dos mujeres y un varón.

La familia se trasladó a la provincia patagónica de Chubut en 2020, durante la pandemia de covid-19. Según el abogado defensor de Battista, Daniel Sandoval, el bioquímico ganó notoriedad pública en ese período al ser invitado a televisión para presentar un producto que habría desarrollado contra el virus. Después de esa exposición, según la versión de la defensa, comenzó a recibir amenazas de personas que sostenían que sus productos no contaban con la aprobación de las autoridades sanitarias.

De Trevelin a Esquel: el encierro progresivo

Battista decidió mudarse con su familia a Trevelin, a 25 kilómetros de Esquel. Allí, en 2022 y según su abogado, un grupo lo agredió físicamente. Tras ese episodio, se trasladaron a una nueva vivienda en Esquel. La defensa sostiene que, como consecuencia de esas amenazas percibidas, la familia "adoptó como modo de vida el autoencierro" y fue profundizando su aislamiento a medida que notaba las miradas de los vecinos.

"La vida de ellos se desarrollaba a contrahorario de lo normal porque se sentían hostigados por los miramientos de los vecinos. Vivían de noche y de día cerraban las ventanas", explicó Sandoval. Las ventanas de la casa aparecían tapadas con telas o papeles; solo Battista salía eventualmente al exterior; los niños no asistían a la escuela.

Las denuncias de los vecinos

En 2024, los residentes del barrio presentaron una primera denuncia. Referían escuchar gritos desesperados provenientes del interior de la vivienda y observar que la mujer y los hijos nunca salían. Una vecina lindera declaró que había colocado una malla de sombreo para interrumpir la visión entre ambos jardines, y que la mujer insultaba a quienes se cruzaban con ella o repetía todo lo que decían. En los últimos días previos al allanamiento, la esposa había comenzado a usar un turbante tras raparse la cabeza, por una picazón que atribuía a hongos, según explicó el abogado.

Tras esa primera denuncia, la policía se presentó en el domicilio pero no tomó medidas. La intervención definitiva se produjo después de una segunda denuncia vecinal, presentada el 10 de octubre. El Juzgado de Familia envió un equipo interdisciplinario al domicilio, pero Battista no permitió el ingreso ni la entrevista con los integrantes de su familia. Ante un informe técnico que señalaba un "riesgo inminente", la Fiscalía actuó de oficio y solicitó un allanamiento urgente.

El allanamiento y las condiciones encontradas

"Al ingresar al inmueble, las autoridades constataron un escenario de profunda vulnerabilidad", señalaron en conferencia de prensa las funcionarias del Ministerio Público Fiscal Cecilia Bagnato y Mónica Caveri. Las mismas funcionarias se limitaron a describir la situación interior como de "desorden". Los vecinos, por su parte, habían reportado condiciones de insalubridad, falta de higiene y acumulación de basura en una vivienda de unos 130 metros cuadrados con jardín y arquitectura típica de la región, con madera y piedras naturales.

La justicia dispuso diez días de prisión preventiva para Battista, imputado por privación ilegítima de la libertad y abandono de persona. Su esposa fue internada en el área de Salud Mental del hospital zonal de Esquel. Los tres hijos —junto a una de sus mascotas, de la que no quisieron separarse— quedaron bajo la custodia temporal de una familia de resguardo por disposición judicial.

La versión de la defensa

El abogado Sandoval rechazó los rumores de desnutrición: afirmó que ninguno de los menores presenta ese cuadro y que solo la hija mayor registró "leve deshidratación". Según la defensa, los tres adolescentes recibían educación en el hogar y "exteriorizaban su vida a través de la ciencia". Sandoval evitó pronunciarse sobre la posible existencia de trastornos de salud mental en los integrantes de la familia, aunque consideró que el aislamiento prolongado y el ritmo de vida nocturno pudieron tener consecuencias físicas y psíquicas. Para graficar el punto, trazó una comparación con la película en la que un náufrago interpretado por Tom Hanks establece un vínculo con una pelota de vóleibol tras años de soledad.

Para este martes estaba prevista una audiencia en cámara Gesell, procedimiento que permite tomar testimonio a niños y adolescentes en un entorno protegido.

Rumores en una ciudad conmocionada

Esquel, localidad tranquila de la Patagonia argentina, se encuentra conmocionada desde el jueves. Circulan versiones sobre perros muertos y sobre el aspecto descuidado de los menores, aunque ninguno de esos relatos ha sido corroborado. "Hay mucho chismerío", reconoció una vecina de la ciudad, quien también relató que el propietario de la primera casa que habitó la familia en la zona decidió desalojarlos por considerar que su conducta era extraña. "Decían que en la casa había un agujero negro por el que se veía el infierno", contó.

La investigación judicial continúa en curso mientras la ciudad procesa un caso que, por sus características, no tiene precedentes recientes en la región.

Source: Google News AR — Crime

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