Disturbios en Barcelona: un centenar detenidos tras saqueos y quema de contenedores
Grupos de jóvenes encapuchados se enfrentaron a los Mossos en plaza de Catalunya, provocando incendios, destrozos y saqueos en comercios. Un 25% de los más de cien arrestos fueron menores de edad.

Violencia en el centro de Barcelona tras protesta de jóvenes antisistema
Más de cien jóvenes fueron detenidos el sábado en Barcelona tras disturbios que se propagaron por el centro comercial de la ciudad, según reportó El Mundo. Aproximadamente un 25% de los arrestados eran menores de edad.
La concentración comenzó en plaza de Catalunya, donde se reunieron unos 500 jóvenes encapuchados y vestidos de negro, muchos de ellos adolescentes. La protesta se había convocado sin aviso oficial a través de redes sociales y seguía la estela de movimientos similares en Francia y otras ciudades europeas, bajo el lema de «institutos en lucha» (traducción del francés Lycées Indignés), aunque sin un organizador oficial concreto.
Los incidentes escalaron rápidamente. Bandas de manifestantes con el rostro cubierto quemaron contenedores en al menos 33 fuegos, destrozaron mobiliario urbano —vallas, papeleras, sombrillas y sillas de terrazas—, arrancaron semáforos y levantaron barricadas. Dañaron motos y bicicletas, rompieron escaparates y vandalizaron marquesinas de autobús. La policía registró una decena de agentes heridos durante los enfrentamientos.
Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana cargaron contra grupos dispersos que replicaban los disturbios en puntos clave como las Ramblas y plaza Universitat, todas ellas arterias comerciales abarrotadas de gente en sábado por la tarde. La policía cortó varias calles y alertó a la población a través de redes sociales: «Grupos violentos de personas con la cara tapada queman contenedores, vandalizan mobiliario urbano y lanzan piedras contra la policía».
Los saqueos afectaron a al menos 14 comercios de ropa y electrónica. Muchos establecimientos y grandes almacenes cerraron sus puertas de urgencia, dejando atrapados a centenares de clientes en el interior. Algunos tuvieron que abandonar a través de puertas traseras o de emergencia.
El alcalde Jaume Collboni y la consejera de Interior, Núria Parlón, comparecieron horas después. Collboni subrayó que «no ha sido una convocatoria ordinaria defendiendo una causa o un derecho, ha sido producto de esas convocatorias que en estos momentos recorren Europa, especialmente Francia, y que han impactado en nuestra ciudad». El Ayuntamiento se personará judicialmente como demandante, señaló Collboni, advirtiendo que «tendrá consecuencias para los mayores de edad y tendrá consecuencias para los progenitores de los menores de edad».
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó «de forma rotunda» los hechos. «No hay ninguna causa que justifique la violencia», declaró. «Quien protesta ejerce un derecho. Quien agrede o destroza, lo vulnera». Illa se comprometió a asegurar que «quien lo haya hecho, lo pague» y expresó que «la violencia no tiene cabida en Cataluña» en una publicación en redes sociales.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, afirmó que los disturbios demuestran que España necesita «un cambio» y apeló a la «convivencia», que a su parecer exige «responsabilidad y no alimentar a quienes la ponen en riesgo». El Govern no descartó más arrestos a lo largo de las siguientes horas.
Source: El Mundo