Preso muere tras paliza en celda 105 de Quatre Camins, familia denuncia falta de intervención
Manuel Moreno, de 49 años, fue hallado muerto en la prisión de Quatre Camins tras una agresión de su compañero de celda. Un interno de la celda contigua declaró que escuchó golpes durante una hora sin que los funcionarios intervinieran.

Muerte en la celda 105
Manuel Moreno, de 49 años, fue encontrado muerto el 17 de septiembre en la celda 105 del módulo de sancionados de la prisión de Quatre Camins, según informó El País. Su compañero de celda, Ismael Boutaleb, de 27 años, ha sido imputado como presunto autor de la agresión. Boutaleb fue trasladado a esa celda después de una pelea con otro interno en el módulo 3, donde pasó 20 minutos en aislamiento antes de ser alojado con Manuel.
La secuencia de los hechos quedó documentada en declaraciones a los Mossos d'Esquadra. Pasadas las 21.20 horas, cuando finalizaba el recuento nocturno, los presos de la celda 106 comenzaron a escuchar ruido. Uno de ellos declaró que oyó a su vecino gritar mientras se escuchaban golpes continuos. "Manuel profería gritos inarticulados y no decía ninguna frase. Los golpes y los chillidos de Manuel duraron media hora. Después se siguieron escuchando golpes durante un rato. En toda su secuencia, los golpes se escucharon durante una hora", explicó el testigo a los investigadores.
Tardía intervención de los funcionarios
Durante una hora, los internos de celdas adyacentes gritaron para que parara la agresión y golpearon las paredes para alertar, según las declaraciones recogidas. No fue hasta las 23.22 horas cuando los vecinos utilizaron el intercomunicador para avisar. El funcionario responsable contactó con la celda 105, y Ismael respondió: "No pasa nada, ya está solucionado, pero tendrías que venir". Manuel no respondió a los gritos del trabajador.
Cuando los funcionarios accedieron a la celda, encontraron a Ismael "sentado en una silla fumándose un cigarrillo". Manuel estaba en el suelo, sin vida, con una sábana alrededor del cuello. Al interrogarle sobre lo sucedido, Ismael respondió con "total frialdad": "Sí, le he pegado un poco", según la declaración de uno de los funcionarios a los Mossos.
Cuestiones sobre la custodia y la prevención
La familia de Manuel cuestiona las decisiones del centro respecto al alojamiento compartido. Tino, hermano de la víctima, preguntó: "¿Cómo se hace la selección? Si viene de problemas con otro preso, ¿por qué lo pones ahí?" y "¿Por qué tardan tanto? ¿Por qué no actúan antes?" Los hermanos visten de luto riguroso. "Hasta que pase el dolor", respondieron cuando se les preguntó cuánto tiempo mantendría el duelo.
Según el responsable de servicios de Quatre Camins citado por los Mossos, la política del centro es alojar juntos a los internos "para evitar autolisis". Manuel llevaba varios días en el módulo de sancionados por razones que sus familiares desconocen. Boutaleb, con numerosos antecedentes, había llegado a Quatre Camins desde la prisión de Mas d'Enric (Tarragona) por condenas patrimoniales.
Actuación judicial y declaraciones
La Fiscalía sostiene que Manuel murió por la "brutal agresión" de Ismael, quien tras la paliza "se encendió un cigarro y se quedó allí sentado impasible", sin mostrar "signos de presentar alteradas sus capacidades intelectivas ni volitivas", ni "señal alguna de arrepentimiento". Ante el juez, Ismael alegó que habían discutido porque Manuel no quería a nadie en la celda, que este había iniciado la pelea y que no era consciente de haber provocado su muerte. Su defensa ha solicitado una evaluación psiquiátrica.
Tino señala: "No me quito de la cabeza que se podría haber evitado". La familia demanda responsabilidad no solo al agresor, sino también a la cárcel y la Generalitat. "El culpable es él, que lo pague. Pero también la cárcel, y la Generalitat. Que acepten que se han equivocado", afirma.
Contexto familiar
Manuel era el mayor de los varones en una familia de nueve hermanos, sin hijos, y llevaba aproximadamente dos años en prisión. Su madre, Dolores, de 79 años, visitaba regularmente a su hijo y hablaba con él diariamente. Desde su muerte, "no levanta cabeza", según relata Ricardo, hermano de 33 años.
El Departamento de Justicia confirmó que se ha abierto una investigación interna además de la judicial. En un comunicado difundido el día de los hechos, aseguró que los profesionales actuaron "de manera inmediata", que la dirección estaba "en contacto con los familiares" y que se les había ofrecido "los apoyos previstos". La administración también destacó que "los dos internos no tenían antecedentes de incompatibilidad".
Source: El País