PCC y Comando Vermelho designados terroristas por EE.UU.: su alcance en Chile y Latinoamérica
EE.UU. declaró organizaciones terroristas al PCC y Comando Vermelho, dos grupos criminales brasileños con operaciones transnacionales que alcanzan Chile y el resto de la región.

Designación terrorista de EE.UU. a dos bandas brasileñas agudiza la presión sobre el crimen organizado regional
El Departamento de Estado de Estados Unidos, encabezado por el secretario Marco Rubio, designó formalmente al Primer Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho como organizaciones terroristas extranjeras (Foreign Terrorist Organization, FTO). Según informó infobae.com, la medida habilita sanciones financieras, restringe movimientos de capitales y busca aislar a los líderes de ambas facciones, cuyos delitos atraviesan rutas que conectan Brasil, Argentina, Paraguay, Venezuela, Colombia y llegan hasta África y Europa.
La clasificación FTO amplía las herramientas legales disponibles para perseguir sus redes y refuerza la cooperación internacional en investigaciones sobre financiamiento ilícito, tráfico de armas y logística criminal, según explicó el analista internacional Andrei Serbin Pont en el espacio Infobae en Vivo Al Mediodía.
El Comando Vermelho: de las cárceles de Río a las rutas amazónicas
El Comando Vermelho surgió entre las décadas de 1960 y 1970 en la prisión de Cándido Mendes, en Río de Janeiro, donde convivieron criminales comunes y guerrilleros de izquierda detenidos durante la dictadura militar. Con la salida de los presos políticos a fines de los años 70, la facción abandonó cualquier elemento ideológico y se concentró en los negocios ilícitos.
Hoy, el grupo mantiene una presencia dominante en Río de Janeiro. El estado brasileño cuenta con tres estructuras paraestatales principales: Comando Vermelho, Amigos dos Amigos y Comando Puro, que en conjunto controlan cerca del 70% de las zonas dominadas por estas organizaciones, a las que se suman las milicias que también operan en la ciudad.
El año pasado, una intervención de fuerzas de seguridad en un área controlada por el Comando Vermelho derivó en 132 muertes durante el operativo. En respuesta, la organización ejecutó bloqueos y quema de autobuses, dejando varias calles cerradas durante horas en una jornada de violencia concentrada en Río.
Serbin Pont señaló que la expansión del grupo avanzó hacia el norte de Brasil y las rutas amazónicas, con corredores de tráfico que conectan con Venezuela y Colombia y salidas hacia el continente africano con destino final en Europa. Ese avance, añadió, se profundizó tras la caída de la Familia do Norte, que dominaba esa región, e incorporó economías ilegales como la minería ilegal y el tráfico de madera.
El PCC: de Carandiru a una estructura con lógica empresarial
El Primer Comando da Capital es considerada la organización criminal más grande de Brasil. Nació tras la masacre de Carandiru en 1992, cuando murieron numerosos presos durante una intervención en ese penal, y se constituyó originalmente como un esquema de "protección mutua" entre reclusos.
Desde entonces, el PCC consolidó una estructura operativa con base en las cárceles, desde donde coordina actividades y sostiene una organización interna que le permite operar frente a otras facciones. Serbin Pont describió al grupo como una estructura con métodos de gestión cercanos a los de una empresa, con software contable y sistemas de administración interna, en contraste con el Comando Vermelho, más orientado al control territorial y con una lógica operativa más directa.
Los datos citados por el analista dan cuenta de la magnitud económica del grupo: se identificaron más de 30 mil millones de reales vinculados a recursos del PCC, más de 1.000 estaciones de servicio que movilizaron 52 mil millones de reales entre 2020 y 2024, y una facturación estimada de 80 mil millones de reales en combustibles, además de los ingresos provenientes del narcotráfico.
Presencia en el Cono Sur y conexión con Chile
La proyección del PCC hacia el sur y oeste de Brasil lo vuelve relevante en zonas fronterizas. En Argentina, Serbin Pont mencionó indicios de presencia de integrantes vinculados al grupo en el norte del país, reportes sobre miembros activos en cárceles de Chaco y en Coronda, Santa Fe, y la identificación de 39 ciudadanos brasileños con vínculos con el Comando Vermelho y, en particular, con el PCC. "El año pasado el gobierno argentino tomó la decisión de clasificar a estas organizaciones como terroristas", recordó el analista.
En Paraguay, el PCC alcanzó una influencia aún mayor. Serbin Pont afirmó que el grupo resultó clave en el desplazamiento de otras estructuras, como el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), y planteó que pudo existir algún nivel de coordinación no reconocida con el gobierno paraguayo en ese proceso.
Respecto al tráfico de armas, Estados Unidos identificó desde hace años patrones asociados a la demanda de estas facciones. Según el analista, muchas armas provienen del mercado civil estadounidense y llegan por rutas que incluyen puertos de Uruguay y Argentina, con tránsito posterior por Paraguay hacia Brasil.
En el contexto chileno, y de acuerdo con antecedentes difundidos por medios como Chilevisión, al menos 19 bandas internacionales operan actualmente en el país, en un escenario en que el crimen organizado transnacional ha extendido sus redes a lo largo de toda la región. La designación terrorista impuesta por Washington agrega una nueva dimensión política y jurídica a la presión que enfrentan los gobiernos latinoamericanos para coordinar respuestas ante estas organizaciones.
Source: Google News CL — Crime