Tribunal de La Habana condena a Anna Bensi y su madre por grabar a un policía
El Tribunal Municipal Popular de Habana del Este impuso dos años de limitación de libertad a Anna Bensi y su madre por publicar en redes un video de un agente policial.

Dos años de limitación de libertad por video de agente policial en Alamar
El Tribunal Municipal Popular de Habana del Este condenó este jueves a Anna Bensi —cuyo nombre legal es Ana Sofía Benítez Silvente— y a su madre, Caridad Silvente Laffita, a dos años de limitación de libertad por grabar y difundir en redes sociales un video de un agente de la Policía Nacional Revolucionaria. Así lo informó cibercuba.com, que siguió de cerca el desarrollo del proceso.
Según el comunicado oficial del tribunal, los hechos se remontan al 10 de marzo de 2026, cuando el agente se presentó en el domicilio de ambas, en el municipio de Alamar, para entregarles una citación. Al identificarse y mostrar su carné, Caridad Silvente comenzó a grabarlo, capturando su nombre, apellidos, número de identidad, fotografía y dirección particular.
Ana Sofía publicó posteriormente ese video en redes sociales, donde generó miles de comentarios. Una parte significativa de esos mensajes contenía, según el tribunal, «palabras ofensivas, denigrantes y amenazadoras contra el oficial y sus familiares», lo que les habría provocado afectaciones psicológicas.
Las autoridades calificaron los hechos como constitutivos del delito de «actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y voz, identidad de otras personas y sus datos», tipificado en el artículo 393 del Código Penal cubano. La pena de limitación de libertad —no privativa de libertad— implica restricciones de movimiento, prohibición de cambiar de residencia sin autorización judicial y obligación de comparecer ante el tribunal cuando se requiera.
El comunicado oficial asegura que «durante el juicio oral se cumplieron con las garantías establecidas en la legislación procesal penal» y que ambas partes fueron representadas por abogados. Sin embargo, el acceso a la sala fue extremadamente restringido: reportes indican que apenas un testigo fue autorizado a ingresar.
Antes de entrar al tribunal, Anna Bensi, de 21 años, llegó entre aplausos de simpatizantes. «No es justo», declaró, y agregó que «ninguno de nosotros somos criminales». Añadió que «no estamos de acuerdo con el sistema político de nuestro país» y pidió que «Cuba sea libre».
El proceso fue presidido por la jueza Zamira Marrero Morgado, señalada por activistas por su participación en causas relacionadas con los juicios del 11 de julio de 2021. El caso había sido archivado inicialmente, pero fue reabierto en julio de 2026 tras una querella interpuesta por el agente. Ambas acusadas permanecían bajo arresto domiciliario y con prohibición de salida del país desde el 25 de marzo de 2026.
La organización Cubalex defendió el derecho a grabar a funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones y argumentó que el artículo 393 no debería aplicarse a agentes del Estado, advirtiendo que está siendo utilizado para criminalizar la fiscalización ciudadana.
El caso generó repercusión internacional. Los congresistas cubanoamericanos Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos A. Giménez expresaron su apoyo a las acusadas y exigieron su liberación incondicional. La Embajada de Estados Unidos en La Habana se pronunció el mismo día del juicio con el mensaje: «Pensar diferente no es un crimen».
Contra la sentencia, las partes tienen derecho a interponer recurso de apelación ante la Sala correspondiente del Tribunal Provincial Popular de La Habana, una vez reciban la notificación por escrito.
Source: Google News CU — Crime